Cayey. Hace dos años, la peleadora cayeyana Alondra Rodríguez temió que su carrera en el taekwondo había llegado a su fin cuando recibió un inesperado diagnóstico de arritmia cardíaca.

A pesar de varias consultas con el cardiólogo, no encontraba una solución y la condición le impedía entrenar sin fatigarse con rapidez.

Lo primero que pensé fue que no iba a poder pelear más nada porque yo siempre he tenido buena resistencia física, pero daba cinco pasos y ya estaba cansada. Se me iba el aire por completo, una cosa horrible”, contó Rodríguez a Primera Hora en la Plaza Pública Ramón Frade León de Cayey.

“Tardaba como 10 o 15 minutos para volver a respirar bien. Estuvo unos meses fuera porque el doctor me recomendó no hacer ejercicios, ya que no sabíamos de dónde venía”, abundó.

Sin embargo, la joven de 19 años continuó en busca de respuestas hasta que otro médico le recomendó someterse a una ablación cardíaca, un procedimiento que destruye o neutraliza pequeñas áreas del tejido del corazón que envían señales eléctricas anormales y provocan el ritmo irregular.

Parecía que había encontrado la solución a sus problemas cuando se realizó la operación el 4 de junio de 2025. Ya no se cansaría con facilidad y podría retomar la disciplina en la que se ha destacado, ganando competencias como el Chift Taekwondo World Championship y el US Open Taekwondo.

“Desde la operación, me he sentido mucho mejor porque ya no me pasa como antes. Obviamente, me sucede cuando estoy corriendo o en una pelea, pero ya camino normal y tengo aire. Fue un reto porque el doctor me dijo que lo más probable no iba a poder volver a pelear. Pensé que, de un día para otro, tendría que dejar una de las cosas que más me gustan”, compartió la cayeyana.

No obstante, su diagnóstico de arritmia cardíaca no fue el único reto que tuvo que superar, ya que tres semanas después de visitar el quirófano perdió a su padre, Yamil Rodríguez. Esto hizo que hasta llegara a cuestionarse si debía continuar en el taekwondo en medio de su recuperación.

No quería entrar ni hacer nada porque mi papá era discapacitado y yo me había mudado con él para ayudarlo. No tenía ninguna de sus dos piernas y su brazo izquierdo había sido amputado por la diabetes. Viví 10 meses con él en Juncos porque me lo pidió, y ahí estuve hasta que falleció”, relató la también estudiante de Huertas College.

Pese a esto, Rodríguez entendía que lo menos que su padre deseaba era que se quitara del deporte que amaba y volvió a practicar en Ultimate Training Center en Cayey. Gracias a esta decisión, recuperó el nivel que le permitió tener éxito en el exterior y competirá entre el 12 al 16 de agosto en el Campeonato Panamericano Seniors and Masters de Taekwondo en Santiago, Chile.

“Me siento bendecida de poder representar a Puerto Rico en una competencia en otro país. Si se me ha dado la oportunidad en el pasado, pero no en este campeonato que voy ahora. Es una competencia de gran nivel porque van atletas de todo el mundo. Al ser de seniors y masters, todos son adultos. Yo he viajado, pero como junior, nunca como senior”, explicó la peleadora.

Como conmemoración del Día Internacional de la Mujer, Alondra aconsejó a otras mujeres que atraviesan situaciones complicadas como las que ella vivió a no rendirse nunca, porque cree que todo tiene solución.

“Que no se rindan porque yo quería tirar la toalla a la primera que escuché lo del corazón, pero gracias a Dios toda mi familia estuvo allí para mí y me ayudaron a no rendirme. Realmente, a la primera que yo escuché que tenía arritmia cardíaca no quería saber de nada ni nadie, pero todo tiene solución. La única puerta que se cierra y no se vuelve a abrir es la del ataúd”, manifestó.

Alondra reveló que su participación en el Campeonato Panamericano Seniors and Masters de Taekwondo en Santiago, Chile conlleva varios gastos. Quienes deseen apoyarla y ayudarla a cumplir su sueño pueden hacerlo a través de ATH Móvil al 939-362-8124.