Antes de convertirse en el jinete oficial del ejemplar Tiz the Law, el caballo ganador el pasado sábado del Belmont Stakes, el jinete boricua Manuel Franco tuvo un potrito de calle en su adolescencia.

Y antes de ser un regular en el programa de carreras del hipódromo Belmont Park de Nueva York, Franco era un visitante regular en el hipódromo Camarero de Canóvanas.

A los 15 años mi papá me compró un caballo de la calle. Le compró la silla y ahí empecé

-Manuel Franco

Así empezó la carrera del sexto boricua en ganar el Belmont Stakes, una de las patas de la Triple Corona de la hípica estadounidense, la cual en este año de pandemia fue la primera prueba de la serie, aunque regularmente es la de cierre.

“A los 15 años mi papá me compró un caballo de la calle. Le compró la silla y ahí empecé”, cuenta el carolinense que lleva el nombre de su padre y quienes eran residentes del piso 5 del residencial Torres de Sabana en Carolina.

“A mi papá siempre le gustaron las carreras y me llevaba a Camarero. Llegaba el domingo y yo me bañaba y me ponía listo y él sabía que me tenía que llevar a las carreras con él”, agregó el mayor de tres hermanos.

Tiz the Law con la monta de Manuel Franco ganó la edición 152 del Belmont Stakes. (Seth Wenig)

Sin saberlo, Manuel Franco creó en su hijo una pasión que lo llevó a graduarse eventualmente de la escuela vocacional hípica Agustín Mercado Reverón, de donde se graduó en el 2013 y tras debutar en suelo boricua saltó el charco y plantó bandera en el circuito niuyorquino en el cual el sábado llegó a la cima de su ascendente carrera al ganar su primera pata de la Triple Corona del 2020.

“Mi papá estaba bien orgulloso, hasta llorando estaba. Él quería que se me diera porque él sabe todo lo que uno pasa para estar aquí”, dijo sobre su padre y ahora también residente en Nueva York.

Mi papá estaba bien orgulloso, hasta llorando estaba. Él quería que se me diera porque él sabe todo lo que uno pasa para estar aquí

-Manuel Franco

El jinete de 25 años es otro más de la destacada sepa de jockeys boricuas que lideran los hermanos Ortiz, Irad y José Luis, quienes son estrellas de la hípica de Estados Unidos.

Franco llegó a Nueva York en el 2013 e inmediatamente se dejó sentir, siendo finalista para el premio Eclipse en la categoría de Jinete Aprendiz al ganar 130 carreras y acumular sobre $4 millones en ganancias por sus montas.

Manuel Franco junto a su padre del mismo nombre, iba a Camarero todos los domingos para ver las carreras y echar sus jugadas. Así se enamoró del deporte e ingresó a la escuela vocacional hípica en Canóvanas.

A nivel del Estados Unidos, Franco ha estado entre los mejores 10 jinetes en victorias y dinero producido por sus montas en las últimas cuatro temporadas. Y este año va camino a extender esa racha.

En siete temporadas y media, Franco ha acumulado 1,359 primeros lugares y mas de $85 millones en ganancias por sus conducciones. Su mejor año fue el del 2017, cuando consiguió 252 triunfos y sobre $17 millones en dinero producido.

Aún así, la capacidad de Franco para ganar una carrera de la Triple Corona fue cuestionada por la cadena NBC que transmitió en directo el Belmont Stakes. Los comentaristas de NBC dijeron que la duda no era el caballo Tiz the Law, sino su jinete Franco, por la poca experiencia que tenía en montas de triple corona.

Hasta ese entonces, la experiencia de Franco, quien es representado por la leyenda boricua Ángel ‘Junior’ Cordero, eran dos montas en el Kentucky Derby y estas en caballos no favoritos para ganar.

Manuel Franco de niño también jugó pelota.

Franco probó el sábado, sobre el favorito Tiz the Law, que pertenece al nivel triplecoronado.

“Monto en Nueva York regularmente, ante los mejores jinetes del mundo. Lo que necesitas es tener un caballo (bueno) para seguir montando este tipo de carreras”, dijo Franco a Primera Hora.

De hecho, al final de la transmisión de NBC del Belmont Stakes los comentaristas dijeron que Franco lució con “nervios de acero”.

Franco continuará este año montando en Nueva York y todo apunta a que Tiz the Law lo llevará a montar en agosto en el clásico Travers (Grado 1) en el hipódromo de Saratoga, en septiembre en el Kentucky Derby (Grado 1), que es este año la segunda pata de la Triple Corona, además de que es la prueba más importante de la hípica del Estados Unidos, y si todo sale bien en octubre al Preakness, la que este año cerrará la serie.