Mónica Puig quería gritar de felicidad y perder su voz bajo el sol candente de Puerto Rico en el desfile realizado el martes para festejar la medalla de oro olímpica de la vallista Jasmine Camacho-Quinn en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

La tenista boricua, sin embargo, tuvo que conformarse con enviarle todas las vibras positivas desde el estado de Arizona, donde realiza la rehabilitación de una cirugía en su hombro derecho.

Puig sabe muy bien lo que está viviendo Camacho-Quinn en estos momentos. En el 2016, celebró junto a los puertorriqueños y puertorriqueñas la primera presea dorada conquistada en Juegos Olímpicos bajo la bandera boricua. Camacho-Quinn también estuvo en Brasil, pero un tropiezo en las semifinales de los 100 metros con vallas la dejó fuera de la competencia.

Cinco años después, Puig todavía asimila la hazaña que le cambió la vida por completo para unirse a la fiesta de Camacho-Quinn.

“Estoy súper, súper, súper contenta por ella. Obviamente, un poco triste porque no puedo estar ahí con ellos recibiéndola. Simplemente, lo que quiero hacer es darle un abrazo y decirle lo orgullosa que estoy de ella”, dijo Puig en conferencia de prensa virtual para anunciar la rehabilitación de una cancha en YMCA de San Juan bajo el programa de ESPN “Build to Play”.

La medallista de oro llegó a Puerto Rico por primera vez desde que se convirtió en campeona olímpica.

“Es una cosa ganar la medalla de oro, pero es otra cosa tener a dos mujeres ganadoras de medallas de oro. Se me paran los pelos, estoy emocionada. Obviamente, me hubiese gustado ir a Tokio para tratar de conseguir otra medalla y estar con mi equipo. Pero, lo que hizo ella, levantando a un país entero como se hizo en Río, eso significa que Puerto Rico viene ahora muy fuerte, viene con mucha ilusión. Estamos sumamente inspirados en replicar estos momentos (en Río y Tokio)”, agregó.

Estoy súper, súper, súper contenta por ella. Obviamente, un poco triste porque no puedo estar ahí con ellos recibiéndola. Simplemente, lo que quiero hacer es darle un abrazo y decirle lo orgullosa que estoy de ella

-Mónica Puig

Desde que alzó el oro en Tokio, Camacho-Quinn atrajo toda la atención mediática, no solo de la isla, sino también de medios internacionales que preguntaron sobre sus raíces puertorriqueñas al ser nacida y criada en Estados Unidos. Su madre, María Milagros Camacho, es oriunda de Trujillo Alto.

Como Puig en 2016, Camacho-Quinn experimenta una avalancha de compromisos por su gesta, especialmente hoy en la celebración por las calles de la zona metropolitana. Si Puig tiene algún consejo inmediato para su compatriota es que viva el momento.

“Si puedo darle un consejo a ella de todo lo que he pasado en estos cinco años es disfrutar el momento al máximo. No importa lo que diga, no importa lo que pase, ella siempre será una medallista de oro, una campeona olímpica toda la vida. Literalmente, yo no sé si ella ha asimilado el momento por todo lo que ha pasado. Hoy en día, a cinco años cuando lo hice, todavía no puedo creer lo que pasó. Es algo muy lindo y especial. Espero que la felicidad que ella tenga ahora mismo le dure por toda la vida” declaró.

Al igual que Puig, Camacho-Quinn se desarrolló deportivamente en Estados Unidos, inculcada por su madre sobre su ascendencia puertorriqueña, razón por la decidió representar a Puerto Rico en el ciclo olímpico. Sobre los comentarios que restan a ambas su puertorriqueñidad, Puig fue clara en decir que nacionalidad boricua se lleva en la sangre y en el corazón.

“Lo que más importa en este momento no es que uno esté en Puerto Rico, Florida, California o Europa. Creo que es cómo tú te identificas y la sangre que llevas en tu corazón. Yo nací en Puerto Rico y me crié en Estados Unidos, pero la sangre que tengo es para Puerto Rico. Cada vez que yo voy a isla, lloro. La bandera es mía. Me identifico como puertorriqueña no importa donde yo esté”, sostuvo.

Mónica Puig y Jasmine Camacho-Quinn son las únicas atletas puertorriqueñas, en general, en ganar medallas de oro olímpicas.
Mónica Puig y Jasmine Camacho-Quinn son las únicas atletas puertorriqueñas, en general, en ganar medallas de oro olímpicas.

“Hay mucha gente en el mundo que no está viviendo donde nacieron o de donde tienen sus raíces. Es por oportunidades, familia, diferentes circunstancias por las que uno no está en los países que nacieron, pero eso nunca quita lo que uno siente en el corazón, admira y quiere representar. Yo siempre he querido representar a Puerto Rico. Jasmine representa a Puerto Rico. Jasmine es puertorriqueña. Tenemos que ver eso no importa si vives en la isla. Es simplemente ponerse los colores con orgullo”, añadió.

El tiempo de Camacho-Quinn en Puerto Rico será limitado ya que parte el jueves para comenzar la preparación de su compromiso en el Meeting de París, una de las paradas de la Liga Diamante que se llevará a cabo el 28 de agosto.

¿Cómo uno retoma la agenda deportiva como una campeona olímpica?

“Le diría a Jasmine que todavía estoy aprendiendo. La gente comienza a mirarte con otro ojo, la gente te quiere ganar más. En ese momento, uno tiene que pensar en tu trabajo, en tu propio destino. No te tiene que importar nadie más. Entrenando igual, creyendo en ti. Todo lo demás tiene su camino, pero el tuyo es el tuyo y tienes que seguir”, respondió Puig.

Estuvo desconectada de Tokio

El pasado 25 de mayo, Puig se sometió a una segunda operación en el hombro derecho, intervención que la dejó fuera de las Olimpiadas para defender su medalla y fuera de acción hasta el próximo año. Una vez comenzaron los Juegos, Puig evitó ver la programación olímpica debido la frustración por no estar en Japón, pero siguió a la delegación olímpica a través de las redes sociales.

Luego de los resultados, encabezados por la medalla de Camacho-Quinn, Puig escribió en las redes que quiere retornar a las canchas con mayor fuerza. Al momento, se encuentra en una etapa temprana de su rehabilitación.

“En el proceso que me encuentro ahora es bastante temprano siendo mi segunda cirugía. Es bastante diferente. Un proceso un poco más largo y difícil. Estoy tratando todos los días para sentirme mejor. A veces me encuentro triste viendo el tenis. Por eso decidí no ver las Olimpiadas tanto por televisión. Lloré un par de veces. Pero estuve atenta en Twitter e Instagram. Estoy tratando de volver lo más pronto posible. Por eso estoy en Arizona, poniendo como prioridad mi recuperación”, dijo