Tras ocho meses de inactividad competitiva, Mónica Puig se sintió satisfecha de haber jugado el miércoles nuevamente.

Lo hizo en un torneo de exhibición de Carolina del Sur, pero fue igual un evento competitivo avalado por la Women Tennis Association (WTA).

Y aunque cayó 6-1 y 6-3 ante la veteranísima Bethanie Mattek-Sands se sintió a gusto de competir y de saber que está físicamente saludable.

“Fue grandioso regresar a cancha luego de una inactividad tan grande de competencia. Obivamente, la competencia es un ajuste luego de las semanas de entrenamiento que hemos tenido, así que se sintió bien competir nuevamente”, dijo la jugadora entrenada por Diego Veronelli.

“Mi brazo se sintió muy bien y me siento saludable, que es lo importante”, agregó. “Sin haber jugado por tanto tiempo, me sentí un poco mohosa hoy, pero hubo cosas positivas”.

Puig jugó por última vez en octubre del 2019, cuando dio por terminada su temporada luego de ver acción en un torneo en Luxemburgo que acabó el 20 de octubre.

Desde entonces, Puig ha pasado meses de preparación y de rehabilitación para recuperar la forma tras una cirugía en el codo derecho al final del 2019.

Naturalmente, Puig también ha estado inactiva porque los torneos de la gira WTA están cancelados o pospuestos por la pandemia.

Puig continuará jugando en el torneo de exhibición, que lleva por nombre Credit One Bank Invitational, que reúne 12 jugadoras, distribuidas en dos grupos, Team Peace y Team Kindness, y cuyo propósito es sacar fondos para el programa de ayudas Aces 4 Charity.

La temporada 2020 de la WTA reanudará oficialmente en agosto.