Un empleado del hipódromo Camarero positivo a coronavirus falleció ayer lunes, confirmó la gerente del hipódromo de Canóvanas.

El empleado trabajaba en el área llamada ‘circuito cerrado', que es donde se maneja la tecnología para la transmisión de televisión de las carreras, detalló la gerente de Camarero Racetrack Inc., María Mari.

La Comisión de Juegos del Gobierno de Puerto Rico tiene conocimiento desde el lunes sobre la muerte y mantuvo ayer el programa de carreras en vivo como programado entendiendo que el hipódromo ha seguido el protocolo de seguridad, aunque le sugirió a Camarero cerrar nuevamente al público, dijo el director ejecutivo de la Comisión, José Maymó Azize.

El próximo día de carreras es el jueves.

Según Mari, el empleado había dejado de trabajar hacía dos semanas en las instalaciones de Camarero porque experimentaba síntomas de enfermedad. Mari dijo que el empleado se hizo una prueba por su cuenta, que arrojó negativa. Pero no regresó a trabajar, abundó Mari por información que le fue provista por del departamento de recursos humanos de Camarero.

Mari agregó que un familiar del empleado se comunicó el sábado con el supervisor de éste para informarle que ese día fue hospitalizado y que había arrojado positivo a una prueba a COVID-19. Marí añadió que el mismo familiar volvió a llamar el lunes al supervisor del empleado para decirle que el cuadro del paciente había empeorado. Ese mismo día murió.

El área de trabajo y la función de fallecido en Camarero ha sido ocupada y llenada por otros empleados del circuito cerrado desde que éste se reportó enfermo. Según Mari, Camarero había desinfectado el área del trabajo del empleado.

El mismo lunes de la muerte del empleado, Camarero ordenó una ronda de pruebas rápidas a 132 empleados de Camarero, dijo Mari. Los resultados arrojaron todos negativos, según agregó la funcionaria por información provista por el departamento de recursos humanos.

Mientras, los jinetes que trabajan en Camarero están citados a someterse a pruebas el viernes.

El fallecido, según precisó Mari, tenía 51 años.