El equipo femenino del Colegio Nuestra Señora del Pilar, de Canóvanas, volvió a dar cátedra en el torneo de sóftbol de la Asociación Atlética de Escuelas Católicas (Aaeca) al ganar su cuarto campeonato al hilo.

El equipo masculino no corrió con la misma suerte al caer en la gran final contra la Academia Espíritu Santo, en Toa Baja.

Las monarcas se enfrentaron a un duro rival en el conjunto de Sagrados Corazones, de Guaynabo.

Del Pilar fue el primero en anotar en la entrada inicial al pisar en dos ocasiones el plato (2-0). Sagrados Corazones aprovechó los errores de sus contrarias para marcar carreras en la segunda y tercera entrada para tomar ventaja, 3-2, pero las campeonas lograron dos anotaciones más en la parte baja del tercer capítulo para llevarse la victoria, 4-3.

Kaila Marcano fue la lanzadora ganadora por Del Pilar y la campocorto Amanda Rivera, seleccionada la Jugadora Más Valiosa.

“Pensé que el año pasado era nuestro último campeonato porque la mitad del equipo se fue, pero Gracias a Dios se nos dio otra vez”, expresó Rivera, quien se gradúa de cuarto año en unas semanas. “Pusimos mucho empeño en las prácticas y nos esforzamos lo suficiente para lograrlo”, añadió la atleta, de 18 años y residente en Los Colobos, Carolina.

Rivera fue la lanzadora estelar del equipo el año pasado, pero su dirigente, Jonathan Sánchez, la necesitaba en el siore esta temporada.

“Estaba dispuesta a jugar en la posición que el equipo me necesitaba”, expresó la softbolista a Primera Hora.

Por su parte, la segunda base del equipo, Gladyvette López, estuvo efectiva con el bate.

“Este es mi tercer año con el equipo y mi tercer campeonato. Me siento muy orgullosa de haber ayudado al equipo”, dijo la joven, de 14 años de edad y residente en Loíza Valley.

“Cuando di el triple, me emocioné mucho. Estoy muy contenta de aportar a esta victoria y le quiero dedicar el campeonato a mis compañeras y al colegio entero”, agregó.

Jonthan Sánchez, quien es también el técnico del equipo masculino de Del Pilar, dirigió por primera a las ahora tetracampeonas del sóftbol escolar de la Aaeca.

“Fue un gran reto. El nuevo era yo. Ellas llevaban años jugando juntas y tenía que descifrar sus fortalezas y debilidades, y buscar la unión del grupo”, confesó Sánchez tras la victoria. “Conseguimos esa unión y fue clave para llegar hasta el final y poder revalidar como campeonas”.

Espíritu Santo se coronó en varones

La Academia Espíritu Santo, de Toa Baja, tuvo que sudar la corona del sóftbol masculino al jugar como local dos partidos el mismo día.

Las lluvias de la pasada semana provocaron varias suspensiones y Espíritu Santo, jugando de local en Levittown, ganó la semifinal contra el Colegio de Nuestra Señora de Lourdes para adelantar a la final que jugarían en par de horas contra el Colegio del Pilar, de Canóvanas, equipo que había eliminado al entonces campeón, Academia Santa Mónica.

Del Pilar fue el primero en anotar, pero de inmediato Espíritu Santo marcó dos carreras para tomar ventaja (2-1).

El equipo jugó una gran defensa y bateó de forma consistente contra los lanzamientos de Gustavo Romero para llevarse la victoria y el título, 8-2.

“Me siento muy orgulloso de mi equipo porque batearon bien, hasta hicieron cuatro jonrones de piernas”, dijo con una enorme sonrisa el lanzador ganador, Steven Torres.

“Al principio del juego estaba confiado, pero luego me puse nervioso porque sabía que ya teníamos la victoria en el bolsillo y se acercaba el momento del final”, mencionó el jugador, de 18 años de edad. “Estoy contento porque me gradúo con este campeonato”, agregó.

El jardinero central, Michael Curbelo, fue el Jugador Más Valioso al aportar de forma significativa con su guante y a la ofensiva.

“He jugado béisbol muchos años, pero este es mi primer año en el equipo de sóftbol y tenía esa motivación de conseguir este campeonato”, mencionó el jugador, de 15 años de edad.

“Estoy muy emocionado y muy orgulloso del equipo. Quiero dedicarle este campeonato a mi mamá,Evelyn Rosado, y a mis abuelos”, apuntó el estudiante atleta de décimo grado.

El equipo campeón estuvo dirigido por Noel Pérez, quien tuvo que trabajar como interino, ya que José Rolón, el técnico en propiedad, no pudo estar presente.

“Ellos son un gran equipo. Jugaron una buena defensa y batearon muy bien”, destacó Pérez. “Aprovechamos los errores de ellos y nuestra defensa hizo el trabajo. Fue un gran juego”.