Miami. Normalmente uno puede encontrar a David Edelman en los juegos de los Nuggets de Denver o en un partido de los Rapids de Colorado de la MLS. Como acomodador, interactúa con la afición en un papel que considera como esencial en su vida.

Pero no habrán juegos de los Nuggets, ni de los Rapids por lo menos durante un mes. Edelman no sabe qué hará ahora.

“De esto vivo”, dijo Edelman esta semana después de asimilar que todos los deportes se tomarían un descanso por el coronavirus. “Este es mi ingreso”.

Miles de trabajadores hubieran formado parte del personal que labora en los 450 juegos de NBA y la NHL que no se disputarán durante el próximo mes debido a la pandemia.

También están los más de 300 juegos de pretemporada y campaña regular de las Grandes Ligas, los 130 partidos del campeonato de la División I del baloncesto universitario, 50 o más de la MLS y torneos internacionales de tenis y golf. Y así un sinfín de otras competencias en todo el país que fueron cancelados o pospuestos a raíz de una crisis sanitaria de alcance global.

El impacto económico de no contar con deportes y otros eventos debido a la pandemia _asumiendo que sólo será por un mes_ es imposible de calcular y podría llegar fácilmente a costar miles de millones de dólares.

No se están vendiendo boletos, por lo que equipos y ligas pierden dinero. Aficionados no están asistiendo a eventos que no se realizan, por lo que taxistas y operadores de servicios de transporte no tienen a nadie a quién transportar. Habitaciones de hotel estarán vacías. La comida y cerveza no se está vendiendo, por lo que los concesionarios y vendedores perderán dinero. Los meseros no recibirán propinas y sin esas propinas tampoco les pagan a las niñeras.

El efecto se extiende en todas direcciones.

Algunos equipos están intentando ayudar. El dueño de los Mavericks de Dallas Mark Cuban dijo, minutos después de que la NBA anunció la suspensión de actividades, que quería encontrar la forma de ayudar a los trabajadores que perderán dinero por la falta de partidos. El viernes ya tenía su plan: “Les pagaremos como si sucedieran los partidos”, le dijo a The Associated Press en un correo electrónico.

Otros equipos, incluyendo a los Cavaliers de Cleveland, se comprometieron de forma similar con los trabajadores no sólo de eventos de NBA si no de ligas menores de hockey. El Heat de Miami, los Raptors de Toronto, los Wizards de Washington, Warriors de Golden State y los Hawks de Atlanta estuvieron entre los primeros equipos en informar que buscarían una forma de cuidar a los trabajadores de las arenas.

Hubo otros gestos significativos dados a conocer este viernes.

El novato de los Pelicans de Nueva Orleáns Zion Williamson dijo que pagaría el salario de los trabajadores de la arena del equipo por los próximos 30 días.

“Esta es una pequeña forma de expresar mi apoyo y apreció para estas personas increíbles que han sido muy buenas conmigo y con el equipo y espero que todos nos podamos unir para aliviar un poco de estrés y las dificultades que provocará esta crisis de salud nacional”, publicó Williamson en Instagram.