¡Dominante!

Ésa es la palabra que mejor describe la actuación de la refuerzo dominicana Milagros Cabral durante la serie final de la Liga de Voleibol Superior Femenino (LVSF), la cual culminó el jueves en una barrida para sus Pinkin de Corozal, nuevas campeonas del torneo. Pero Cabral no sólo cargó con el premio de Jugadora Más Valiosa de la serie final, sino que ayer también se anunció que ganó el mismo galardón para la serie regular de la LVSF.

Para Cabral, conseguir ambos galardones es una especie de reivindicación, pues en el 2006, cuando reforzó a las Leonas de Ponce, no estab al 100 por ciento pues apenas se recuperaba de una seria lesión en el tendón de Aquiles.

“La lesión fue algo muy fuerte para mí para superarlo, tanto física como psicológicamente. Ahora estoy aquí nuevamente, después de dos años, y la verdad es que es increíble lo que hemos hecho. Cuando jugué con Ponce estaba como a un 40 por ciento, pues no estaba preparada ni física ni mentalmente. No es fácil recuperar el salto que tenías antes de la lesión, pero, gracias a Dios, estoy aquí y muy orgullosa de formar parte de la historia de las Pinkin de Corozal”, destacó Cabral.

La también integrante de la Selección Femenina de República Dominicana dominó la votación (16 votos) para obtener el premio de JMV de la serie regular. Superó por cinco votos a la importada estadounidense de las Criollas, Erin Moore, que obtuvo 11 votos. “Mis compañeras me ayudaron muchísimo y todas las chicas hicieron tremendo torneo. A la verdad que Corozal se merecía esto (el campeonato)”, recalcó Cabral. “¡Yo jugué muy bien! (se rie), tengo que decirlo. Jugué muy bien, aunque no pensaba que la serie se acabaría en cuatro juegos. Nunca perdimos la esperanza y la confianza en nosotras”.