La central de las campeonas Lancheras de Cataño Jessica Jones ha demostrado, año tras año, que es una presencia temible frente a la malla. Pero este año ha dejado claro mediante sus actuaciones en cancha que también puede cargar ofensivamente al equipo.

Jones ha ganado el premio de líder en bloqueos de la serie regular tres años al hilo, pero esta temporada la espigada voleibolista ha sido la mejor o la segunda mejor anotadora de las Lancheras en todos los partidos de la racha invicta de 9-0 del equipo.

Y claro está, Jones no ha descuidado su función principal de bloqueadora, pues en el inicio de 9-0 de Cataño ha tenido un partido con 10 sombreros,  otro desafío con nueve, un choque con siete y otro con seis, más tres juegos con cinco sombreros.

En cuanto a su demoledora efectividad ofensiva en este torneo, Jones dio tres razones de peso.

“Lo primero es que me siento saludable. Estoy realizando unos ejercicios de postura y respiración gracias a mi novio, que esa va a ser su profesión, y estoy pegándole más fuerte al balón porque he logrado abrir más mis hombros”, destacó Jones.

Aunque Jones indicó que la explicación científica de su adquisición de fuerza es más compleja, la jugadora señaló que la razón más importante de por qué está produciendo en grande para las Lancheras es porque se está divirtiendo en cancha  y se está gozando al máximo su estadía con Cataño.

“Mi nuevo perrito está aquí conmigo, al igual que mi novio, y me estoy divirtiendo. Pienso que si te tomas el deporte con demasiada seriedad, le quitas toda la diversión. Todas mis compañeras de equipo son maravillosas, la química es buenísima y ha sido bien divertido. No estoy diciendo que los años anteriores no lo fueron, pues también la pasé muy bien, pero creo que antes pensaba demasiado en el voleibol (como disciplina), mientras que ahora juego porque es muy divertido y lo disfruto muchísimo”, sostuvo Jones.

Reconocida por sus estratosféricos niveles de energía, Jones se involucra prácticamente en todas las jugadas de las Lancheras. La central reconoció que los fanáticos le preguntan si no termina los partidos cansada.

“¡Si, me han comentado que una vez llega la noche me veo muy cansada! Es que soy, por naturaleza, una atleta hyper y con mucha energía y definitivamente las personas lo notan cuando juego. Siempre he sido así, y si le preguntas a mis padres te dirán que siempre me pasaba corriendo por toda la casa  (se ríe)”, explicó Jones

Agradecida por la labor de sus compañeras de equipo

Jones dejó claro que, como siempre ha hecho, entrenó todo el año en preparación a ayudar a las Lancheras a repetir el campeonato, pero del mismo modo les dio todo el crédito por su desempeño ofensivo a las pasadoras Debora Seilhamer, Tatiana Encarnación, Vanessa Vélez y Stacey Gordon, al igual que a la labor de la acomodadora Karla Echenique.

“Les doy todo el crédito del mundo a ellas por colocarme a mí en una posición de poder anotar puntos consistentemente. Si una central anota muchos puntos es porque, por lo general, el equipo tiene un pase estable y la acomodadora está conectada con las centrales, así que el crédito es de mis compañeras de equipo”, puntualizó Jones.

Tal ha sido la ayuda del resto del elenco lanchero que Jones reconoció que en muchos de sus toques ofensivos no es difícil marcar el punto terminal.

“Sí considero que tenemos la mejor línea de pasadoras de la liga y que por eso hemos tenido éxito hasta el día de hoy. Del mismo modo, nuestro servicio también es muy bueno; en varios de los partidos he marcado una buena parte de mis puntos en recepciones vendidas del equipo contrario. Estamos haciendo el trabajo en los fundamentos, y cuando haces eso consistentemente, puedes llegar lejos”, subrayó Jones.

Su aportación ofensiva ha sido de gran ayuda para las Lancheras, pero Jones continúa como una de las mejores defensoras frente a la malla activa en la LVSF. Después de todo, su pasión sigue siendo el conseguir bloqueos.

“Bloquear es la razón por la cual juego voleibol, y si no se pudiera bloquear probablemente no estaría jugando. Es lo más divertido para mí”, sentenció Jones.

Y al contar con Shannon Torregrosa-Wingate como segunda central, que también está teniendo otra sólida temporada, Cataño ostenta una de las parejas de centrales más temibles y efectivas en todo el torneo.

Puerto Rico sigue siendo un campeonato retante

Jones hace ver la labor de bloqueadora central tan fácil que se podría pensar que ya sobrepasó el nivel competitivo que puede ofrecer la LVSF, pero la voleibolista estadounidense no lo ve de esa forma.

“Mi sueño es jugar voleibol profesional en ligas europeas, y una de mis metas es poder jugar en Italia. Pero la verdad es que amo a Puerto Rico; como dije anteriormente, a veces las personas se toman el voleibol con demasiada seriedad y no resulta ser divertido. Yo he mejorado como voleibolista por los pasados cuatro años jugando en Puerto Rico”, dijo Jones.

“Al contrario, pienso que la competencia en Puerto Rico todavía es muy fuerte y me disfruto el tiempo que paso en el tiempo libre preparándome y mejorando como jugadora. Cuando participas en ligas como Rusia, Japón e Italia que tienen temporadas bien largas no tienes el lujo de tener el tiempo libre necesario para mejorar fuera de la cancha, además de que el cuerpo siente la carga. Siento mucho respeto por la liga de Puerto Rico, y cuando estás feliz vas a dar el máximo: yo estoy feliz en Puerto Rico y me encanta. Ya Puerto Rico es como mi segundo hogar”, añadió Jones.