Todo tiene consecuencias.

El estatus de inseguridad que la Liga Superior de Voleibol Femenino ha reflejado en el mercado de jugadoras refuerzos ha creado escasez y desconfianza en ese sector, particularmente en el de Estados Unidos, dijo un agente con una larga relación con la Liga.

“Además de escasez, hay desconfianza con la Liga", dijo Steven Fenosik, contacto en Puerto Rico de la agencia Bring It Promotion (BIP).

BIP ha estado gestionando jugadoras refuerzos para el Voleibol Superior desde los 90. Su mercado es mayormente de jugadoras estadounidenses, la nacionalidad que la Liga Superior más procura por el nivel competitivo y porque ese tipo de jugadora no necesita visado para jugar aquí y su carta de transferencia es económica.

Pero la Liga Superior ha tenido inseguridad con el tema de las refuerzos para la temporada 2020 que inicia el 12 de febrero y que implemantará dos jugadoras importadas por equipo.

La Liga ha estado toda la pretemporada discutiendo el tema de las refuerzos. Aunque los apoderados aprobaron en el 2019 la participación de las refuerzos para el torneo 2020, una deuda de la Federación Puertorriqueña de Voleibol con este tipo de jugadora tenía congelada su participación, particularmente para las que provienen de la Confederación Norceca, como lo son las estadounidenses.

Inclusive, los apoderados votaron en diciembre por cancelar el torneo ante la situación que estaban manejando con el regreso de las Pinkin de Corozal.

A tal punto llegó la inseguridad que la Federación sugirió, luego de revocar la cancelación del torneo, que los equipos de la liga a buscarán refuerzos de otras confederaciones.

Pero el sábado pasado, según conoció Primera Hora, los equipos de la Liga fueron informados por la Federación que llegó a un acuerdo por la deuda y que sí podrían contratar refuerzos de la Norceca.

Desde entonces, en muchos casos, los equipos comenzaron a hacer gestiones para contratar estadounidenses.

Fenosik dijo que el problema ahora, a dos semanas de que inicie el torneo, es que hay “escasez" de talentos porque, ante la incertidumbre en Puerto Rico, muchas eligieron firmar contratos menos lucrativos en otros países.

“No hay duda de que la Liga es buena, pero las jugadoras buscaron opciones B y C, aunque fuera por menos dinero", dijo Fenosik.

El otro problema que tienen los equipos es que hay un ambiente de descanfianza creado por la inseguridad. Fenosik dijo, inclusive, que la agencia espera que la Federación haga un anuncio oficial sobre el acuerdo.

Ese ambiente de desconfianza durará, opinó Fenosik.

“Es un proceso que va a tomar un tiempo en lo que la reputación de la Liga vuelve", dijo.

Fenosik añadió que después de marzo habría abundancia de jugadoras estadounidenses disponibles para la Liga, que concluye en mayo. Marzo es la fecha más temprana en que terminan las ligas de Europa a donde han elegido ir las estadounidenses, agregó Fenosik.