La disciplina, una fuerte ética de trabajo y la capacidad de ganarse la lealtad de sus jugadoras han sido las cartas de presentación de Juan Carlos Núñez en su carrera como dirigente en la Liga de Voleibol Superior Femenino (LVSF). Los cuatro cetros nacionales cosechados en los últimos siete años tampoco lucen nada mal en su resumé.

Precisamente, Núñez capturó su cuarto título este año al guiar a las Llaneras de Toa Baja al triunfo en la serie final ante las Pinkin de Corozal y añadió otro añillo a los tres que conquistó al mando de las Gigantes de Carolina (2003, 2004 y 2005). El también ex dirigente de la Selección Nacional de Voleibol Femenino tiene un impresionante palmarés de 16-3 en series finales.

Pero, ¿cuál ha sido la clave para su éxito?

El técnico resaltó que todo se resume en contar con el respaldo de gerencias serias, rodearse de un buen equipo de trabajo y ser bendecido con buenas jugadoras. Pero hay algo más, puntos intangibles que, a su juicio, quizás la fanaticada no percibe.

“Yo creo mucho en la responsabilidad y la disciplina, y soy pana de mis jugadoras, algo que, a lo mejor, muchos dirigentes no tienen”, subrayó Núñez durante una visita reciente a la redacción. “Sé diferenciar lo que es afuera y lo que es en la línea. En todos mis equipos siempre he tenido una jugadora de confianza que sirve de enlace para ayudar a transmitir el mensaje, que en el caso de Carolina fue Yarleen Santiago, y en Toa Baja son Lourdes Isern y Graciela Márquez”.

Lealtad absoluta

Pocos dirigentes gozan de la lealtad de sus jugadoras como Núñez. En repetidas ocasiones, las voleibolistas a su cargo han demostrado, públicamente, su apoyo al dirigente carolinense. Dos ejemplos se mantienen frescos en su mente: la suspensión que sufrió para el segundo partido de la serie final del 2006 contra las Pinkin y una crisis económica por la que atravesaban las Vaqueras de Bayamón cuando las dirigía en el 2008.

Tras concluir el primer partido de la final del 2006, Núñez tuvo un fuerte intercambio de palabras con un fanático que le insultó durante todo el desafío. El entonces director de torneo, Eduardo Ferrer, lo suspendió por un partido y lo multó en $500 por el incidente.

Sin embargo, las Gigantes, que venían de una luchada victoria en cinco sets en el primer juego, dominaron a las Pinkin en tres parciales durante el juego de suspensión de Núñez. Más importante aún para él fue la demostración de solidaridad de sus jugadoras. Carolina terminó barriendo a Corozal.

“El yo ver a las jugadoras escribirse mi nombre en el brazo en solidaridad me llenó mucho. Se me pararon los pelos cuando yo vi eso. Fue algo muy especial”, recordó el técnico.

En el 2008, Núñez tuvo otra prueba de fuego, esta vez como piloto de las Vaqueras, cuando, pese a que el entonces apoderado, Liván Hernández, no les pagaba a las jugadoras hacía meses, nunca dejaron de jugar y dieron dura batalla en los playoffs.

“Las jugadoras dijeron públicamente ‘Carlitos, vamos a jugar para ti’. Se fajaron contra el resto de la liga. Aunque no ganamos el campeonato, la temporada del 2008 con Bayamón fue de las más gratificantes”.

Un equipo de primera

Núñez fue enfático al señalar que el éxito que ha disfrutado se debe, en gran medida, al apoyo de su familia y al gran esfuerzo de su equipo de trabajo, al que agradeció por la ayuda que le han brindado siempre.

“Tengo que agradecer el apoyo incondicional que siempre he recibido de mi familia, y en especial a mi equipo de trabajo. Julio ‘Piro’ Ruvira y Gabriel ‘Yeyo’ Rodríguez’ han sido esenciales en el éxito que he tenido. Han estado conmigo desde el 2003 en las buenas y en las malas. Dondequiera que yo vaya, ellos van a seguir conmigo. También tengo que agradecer el trabajo de José Mieles (estadístico), Patricio Chutney (preparador físico) y Abi Bello”, señaló.

Por su parte, Núñez ya se prepara para ir en busca de su segundo back-to-back de campeonatos en la LVSF

“Oficialmente regreso el año que viene con las Llaneras. Ahora es cuestión de reunirme con mi grupo de trabajo y empezar a hablar, ver lo que tenemos y los compromisos que tiene la gerencia con Cassandra Busse y Alexis Crimes. Me imagino que los equipos verán a Toa Baja y buscarán prepararse para vencernos. Si se trabajó duro este año, el próximo tendremos que trabajar el doble, pues repetir un título no es fácil”, indicó Núñez.