Es muy raro ver a dos equipos en lucha por un campeonato pasar de los sublime a lo mundano en una sola noche, pero eso fue lo que le sucedió a las Pinkin de Corozal y a las Llaneras de Toa Baja en el tercer desafío de la serie final de la Liga de Voleibol Superior Femenino (LVSF).

Parecía que las Llaneras romperían la tendencia de juegos a cinco sets que se había visto hasta el momento en la final al montar un espectáculo en los primeros dos parciales anoche, sólo para ver a las Pinkin montar su propio show para forzar otro quinto set.

Toa Baja, no obstante, elevó nuevamente su juego para finalmente imponerse con parciales de 25-14, 25-13, 23-25, 13-25 y 15-9, tomando ventaja de 2-1 en la final.

En efecto, el juego de alto nivel que Juan Carlos Núñez, técnico de las Llaneras, buscaba pareció llegar anoche, pues sus pupilas le repartieron a Corozal dos palizas en las primeras dos vueltas. Pero de un cambio de cancha a otro, Corozal reaccionó y se llevó los siguientes dos ante 4,513 fanáticos que asistieron al coliseo Rubén Rodríguez de Bayamón.

En el quinto parcial, y luego de un empate a tres puntos, una infracción de malla a Jessica Candelario, unido a saque directo de Graciela Márquez, sombrero de Alexis Crimes a Yamileska Yantín, y fuerte remate por la cuatro de Aury Cruz despegó a las Llaneras, 7-3.

Milagros Cabral, quien batalló durante todo el partido como un guerrera luego de sufrir una torcedura de tobillo en el primer episodio, coló el cuarto punto de las Pinkin, pero un ataque de Crimes puso a Toa Baja en control, 8-4.

Corozal sacó sus garras y, con remates de Yantín y Porter, más quileo errático de Cassandra Busse, se acercaron en el marcador, 8-7.

Cruz y Porter intercambiaron rayos por la cuatro para mantener la ventaja de Toa Baja, 9-8, pero entones Cruz provocó un dañino rally de 4-0, el cual contó con dos ataques y un ace de la propia jugadora, más un quileo de Busse, que finalmente desinfló a las Pinkin, que se vieron abajo, 13-8 hasta perder 15-9.