En un momento dado de la serie regular, las Pinkin de Corozal se vieron en el octavo y último puesto clasificatorio a la postemporada de la Liga de Voleibol Superior Femenino (LVSF), pero las ahora nuevas campeonas nacionales perseveraron ante problemas con su juego y cambios de personal para probar, anoche, el dulce néctar del triunfo.

“Este año, si nos remontamos a la serie regular, que fue bien difícil e inconsistente para nosotros, tuvimos muchos cambios de refuerzos en busca de estabilidad dentro del equipo. También hice el movimiento de la líbero (Pamela Cartagena), hasta que nos llegó Destinee Hooker y Shonda Cole, que nos dieron estabilidad ofensiva. Fue esa estabilidad y liderato la que hizo ver al resto de las jugadoras que las posibilidades eran bien buenas para ganar el campeonato”, resaltó el piloto de las Pinkin, Luis Enrique “Kike” Ruiz.

Incluso cuando el equipo llegó a probar el octavo lugar en la tabla de posiciones, Ruiz no se rindió, ni dejó que su equipo dejara de creer en la meta final, que era arrebatarles a las Llaneras el campeonato que Corozal había ganado en el 2008. Luego de concluir la serie regular cuartos con foja de 10-12, Corozal apenas perdió un partido en la postemporada y cerró con marca de 14-1 en los playoffs.

“En esta serie logramos implantar un buen servicio, buen bloqueo ante un equipo de Toa Baja bien ofensivo, haciendo de 15 a 18 bloqueos por partido; entiendo que ésa fue la clave. Todas las temporadas son difíciles, pero ésta debe ser una de ellas. Pero logramos salir y somos los campeones”, resaltó Ruiz, quien les dedicó el campeonato a su esposa e hijos.

Por su parte, Juan Carlos Núñez, técnico de las Llaneras, felicitó a las Pinkin por una gran serie final.

“Mis felicitaciones a Corozal, yo creo que Hooker contagió al colectivo. Vi cosas buenas del otro lado y las felicito a todas”, dijo Núñez, cuyo equipo dominó la campaña regular con 21-1.