El tiempo para pulir la técnica, ya pasó. Este domingo la puertorriqueña Aleyda Ortiz se presentará en la final de la competencia de talento “Mira quién baila”, de la cadena Univisión, en representación de las mujeres víctimas de violencia de género, una causa que la toca de cerca, porque ella lo vivió en el pasado.

Lo hará con la fuerza que le da la estabilidad que disfruta en su matrimonio con el asesor financiero Ricardo Casanova y el haber superado una etapa difícil debido a relaciones disfuncionales.

“Gracias a Dios hoy día soy una mujer felizmente casada, pero me costó mucho trabajo”, compartió la presentadora de televisión. “Fue un proceso de crecimiento, que por eso pienso que es importante hablarlo porque son temas que, especialmente en mi generación, creo que son un tabú, no se habla. Nadie te enseña ni te dice cómo debe ser una relación, nadie te dice a ti qué está bien y qué está mal. No hay ejercicios donde uno se da cuenta de lo que uno quiera, sino viviéndolo es que uno se da cuenta de lo que uno quiere y a mí eso fue lo que me pasó. Me topé con relaciones que me ayudaron a crecer y otras que fueron difíciles en esa parte, porque ahí metida no sabía lo que estaba viviendo”.

La boricua baila en representación del Hogar Ruth, un albergue en la Isla para mujeres, niños y niñas que han sufrido de violencia de género.

“Una de las razones por las que me gustó a mí, es que no solamente porque ayuda a la mujer, sino también a las familias. Otra razón por la cual la escogí es porque me toca este tema personalmente y porque no puedo creer que en este siglo se sigan acentuando estos casos. Es una contribución que siento que debía hacer y que era necesaria en este momento. Todas las fundaciones y todas las causas son buenas y son importantes, pero necesitaba una que sintiera que necesitaba ayuda urgente y con la que me pudiera identificar”, expuso la ex Nuestra Belleza Latina.

Aleyda Ortiz enfrenta la final de Mira quién baila. En la foto junto con  Kiara Liz Ortega y Dayanara Torres
Aleyda Ortiz enfrenta la final de Mira quién baila. En la foto junto con Kiara Liz Ortega y Dayanara Torres

No quiere que se acabe

A pocas horas de conocerse el desenlace ante sus compañeros de competencia, La Bronca, Roberto Hernández y chef Yisus, Ortiz experimenta cierta nostalgia, pero también ya está buscando opciones para mantenerse en el baile, una disciplina artística que la atrajo desde niña. Lo practicó activamente junto con el Coro de Niños de San Juan, institución con la que también se probó en la canción.

“Me quedé con esas ganas de niña de desarrollarme en el baile. Yo vengo de una familia musical y siempre lo he mencionado y en Puerto Rico quién no tiene esa conexión con la música, porque creo que todas las familias somos así, de reunirnos en familia y bailar un buen merengue, una salsita, lo que sea, y a mí me encantaba. Tengo primos que bailan espectacular, pero yo no soy la mejor que baila en mi familia. La verdad es que me ha sorprendido lo que he podido hacer”, dijo por vía telefónica.

Los bailes de salón, como el tango y otros más clásicos, confesó, se le han dado más fácil durante su participación, aunque con el beat urbano también se ha sentido cómoda.

El esfuerzo físico de los ensayos y galas, además de su trabajo regular como conductora en Univisión, le ha estilizado más la figura, y es otra razón por la que quiere seguir bailando. Más aún, porque su esposo la recibe ahora con más entusiasmo.

“‘Mira quien baila’ ha ayudado un poquito en el sentido de que mi esposo me ve moviéndome y tan arreglada y llego a la casa, y me dice, ‘Necesito tiempo para mí’”, contó riendo.

“Estamos bien contentos y eso también es lo bonito del mensaje y por eso me atrevo a decirlo, porque siento mucha plenitud, más allá de amor. Siento que conseguí a alguien con quien puedo remar hacia el mismo lado, donde siento una confianza, y eso no lo duda después de pasar por situaciones difíciles, pero estamos muy bien”, manifestó.

La pareja tiene planes de hacer crecer la familia, una etapa para que asegura están listos.