Carlos Tolentino: “Cuando pequeño tuve mi etapa de ‘bullying’, de ser introvertido”
El meteorólogo de “En tu mañana” habla de sus días en el deporte, en la música y del amor por el periodismo.
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Lo que lucía como un empleo de verano en una emisora radial durante su adolescencia, para el destacado periodista Carlos Tolentino se convirtió en una gran escuela. Madrugar para el pon de su papá formó parte de la rutina inicial en aquellos días en los que la fascinación por reportar historias comenzó a tomar forma.
“Me interesé a los 14 años, que fue justamente cuando comencé en los medios en general”, dijo el también meteorólogo de “En la mañana” (TeleOnce), donde comparte labores con Pepe Calderón, Andrea Rivera, Johnny Lozada, Carlisa Colón y los periodistas Manuel Crespo Feliciano y Maricarmen Ortiz. “A mis 14 cobraba por controlar el master control de WALO Radio en Humacao, que es la emisora regional y en la que todavía trabajo dando el informe del tiempo. Ese era mi campamento de verano, literalmente. Les decía a mis papás que no quería pasar mi verano solamente en el deporte o en casa. Así fue a los 14, a los 15. A los 16 ya estaba hablando en vivo en programas de deportes”.
En sus inicios, sus faenas comenzaban desde temprano. “Mi papá siempre se levantaba a trabajar a las 5:30 para ir a su taller de mecánica. Me dejaba primero en la emisora y hasta que papi terminaba en el taller, a las 4:00 de la tarde, yo me quedaba todo el día en la emisora”, dijo sobre su fascinación por aprender a lo largo de la experiencia. De hecho, la complicidad de su papá fue relevante para comenzar labores en la estación radial.
“Papi tenía una grúa de las que llaman ‘flatbed’. La alquilaba para WALO para que en esa plataforma montaran a los narradores del Maratón Modesto Carrión, en Juncos”.
De esta manera, conoció al locutor y técnico de control Magdiel Vega Collazo. “Me vio interesado de cómo él conectaba las cosas y me dijo, ‘pasa un día por la por la emisora’. Él es el que me enseña todo, el ‘master control’. Me soltaba en el control de vez en cuando, él quedándose cerca para decirme cómo tenía que hacer las cosas. La gerente general, Beatriz Archilla, en una de las ocasiones ve que yo estoy solito, que hago las cosas, y Magdiel le dijo, ‘mira, él ya está listo. Por si acaso, ya tengo quien me cubra las vacaciones’. Ella confió, me soltó la emisora un día, lo hice bien y ahí me quedé hasta el sol de hoy”.
El aprendizaje continuo se convirtió en una gran motivación. “Me fascinaba desde el punto de vista técnico, pero también lo que se podía hacer hablando desde el micrófono para beneficio de la gente. WALO siempre ha sido una fuente bien importante en Humacao y en toda el área este. Siempre se pasaban allí los alcaldes, figuras importantes, y yo ver el poder que tenía cualquier cosa que se decía a través del micrófono en la emisora, también me llamaba la atención”, recordó el periodista, con una trayectoria que incluye experiencias en medios como El Nuevo Día, Diálogo, Radio Universidad y NotiUno.
Muchos intereses
La motivación por desarrollar sus talentos no se limitó a los medios de comunicación. Durante su infancia, se involucró en otras disciplinas como la música y el deporte.
“Siempre fui un niño bien interesado en aprender, bien autodidacta”, sostuvo. “La gente me conoce por mi experiencia en las comunicaciones y como meteorólogo, pero yo he hecho natación. Yo toqué el violoncello por más de diez años. Estuve en la Orquesta Sinfónica Juvenil de Humacao, de la Escuela Libre de Música de Humacao”, detalló con orgullo sobre su crianza en Juncos.
La natación fue uno de los intereses al que dedicó más tiempo. “Lo hacía desde los 6 a 7 años, pero junto a la natación, a veces cuando no tenía competencia, jugaba pelota. Jugué pelota simultáneamente al menos hasta 10 a 12 años, hasta que a esa edad, por un accidente jugando pelota me cayó una bola en la nariz y mami se asustó. Le dijo a papi que me sacara de pelota y me quedé en natación”.
En ese deporte participó de campeonatos y también practicó polo acuático.
“Mami se molestó otra vez porque decía que pasé a otro deporte que es violento, porque el polo acuático es un poco agresivo, así que no jugué ‘waterpolo’ por mucho tiempo. Me quedo en natación y estuve hasta que me pagó la beca en la universidad de Río Piedras, en la UPR”, repasó sobre sus días como estudiante de la Escuela de Comunicación (COPU). “Cuando las clases se pusieron intensas, decidí quedarme en las clases y dejar a un lado la natación”.
Del ‘bullying’ a la fortaleza
La etapa en la que enfrentó “bullying” mientras cursaba grados escolares no logró amilanar sus deseos por aprender y desarrollar sus talentos.
“Cualquiera pensaría que por la posición que tengo hoy con mi trabajo siempre fui ‘presentao’ o que hablaba mucho de pequeño y es todo lo contrario”, confesó Carlos Tolentino. “Cuando pequeño tuve mi etapa de ‘bullying’, de ser introvertido”.
Reveló que antes de dedicarse a la natación, “yo era un nene que no estaba sobrepeso, pero tenía mis libritas. Era ese ‘bullying’ de tener las libritas, tener espejuelos. Siempre fui un poquito silencioso, tímido”.
El acoso escolar se intensificó cuando sufrió una lesión. “Se incrementó cuando yo estaba en quinto grado por un accidente que tuve en el colegio antes de que empezaran las clases. Un día, a eso de las 8:00 de la mañana, estábamos jugando bambú tenis”, dijo sobre un deporte comunitario en el que, como se infiere de su nombre, sustituye el bate por un bambú.
“Yo estaba ‘catcheando’ en ese momento y el que estaba bateando le da a la bola, tira la bambúa hacia atrás para salir a correr y la bambúa cae en mi boca. Yo tenía ‘braces’ en ese momento”, recordó en detalle.
“Los dientes del frente se partieron. Todo el colegio me vio en ese momento. Una de las maestras tuvo que correr hacia mí y la camisa, que era blanca, estaba llena de sangre… Llamó a mami para decirle que algo feo había sucedido. Ahí se acrecentó el ‘bullying’ porque todo el mundo me vio en esa facha, como quien dice, y después me decían, ‘mira el mellao ahí’ ”, dijo sobre una de las varias dinámicas de burla.
Al mirar atrás, abordó la importancia de delatar este tipo de actos. “Yo pequé muchas veces de, esas frustraciones que yo tenía, quedarme con ellas en silencio. Pero aprendí que hay que saber valorar a quienes componen tu núcleo familiar, a las amistades que están ahí para ti. Cuando uno aprende a no quedarse con nada por dentro, a buscar ayuda cuando la necesita, a darse la oportunidad de ser escuchado, porque muchas veces queremos escuchar a los demás... Hay que darse la oportunidad de ser escuchado”, manifestó con firmeza.
La ayuda profesional formó parte del proceso de sanación. “Necesité asistencia. Pero salí de ahí. Progresé”, reflexionó con orgullo. La experiencia en la estación radial sirvió de gran soporte.
“Tuve el crecimiento con la experiencia en WALO desde los 14 en adelante, porque entro ahí para aprender, pero también para estar un poquito lejos de esos amiguitos, para evitar ese tipo de conflicto”, rememoró. “A partir de entonces fui también desarrollando un poco de más confianza conmigo mismo y la historia se cuenta sola. Pude desarrollarme poco a poco y después la tortilla se vira”, narró. “La misma gente que en algún momento se crió conmigo desde elementales y estuvieron conmigo haciendo ‘bullying’, terminaron felicitándome porque se enteraban que yo trabajaba en WALO y les parecía algo fascinante”.
Su interés en conversar sobre el problema del acoso escolar tiene peso en alertar sobre una práctica que no se debe ignorar ni minimizar. “No hay rencor, para nada. Al contrario, son experiencias que te las puedo conversar sin que me salgan lágrimas, sin que me emocione demasiado, y si me emociono es por lo duro que fue en algún momento”, mencionó.
“He sabido tener mi espacio a solas, darme palmaditas en el pecho y es como hablar con ese nene que en algún momento lloró, se frustró, que hablaba con su mamá y su papá, pero después ocasionalmente se escondía en el cuarto porque entendía que era cosa de él. Fueron muchas las cosas que calló, y decirle, ‘pasaste esto, pero lo superaste, y mira dónde estás ahora’ ”.
Compromiso con informar
La meteorología es una de sus pasiones. “Siempre lo será. Eso lo comprendí desde que estaba en natación y me fascinaba cómo nos sacaban de la piscina para esperar en lo que dejaban de escuchar los truenos. De ahí fue que nació mi interés por las condiciones del tiempo”, relató con entusiasmo el periodista, quien en lo personal comparte con frecuencia en redes sociales experiencias de remodelación de la propiedad que compró en el verano.
Su labor como meteorólogo de “En la mañana” lo llena de gran satisfacción. “El ‘expertise’ de estar al frente a cámara, de utilizar la computadora, hacer mis propias gráficas, yo no lo tuve. Lo que tuve fue el ‘training que me pudo haber dado Deborah Martorell de una semana, semana y media, antes de ella salir de vacaciones”, dijo sobre quien también reconoce como mentora. “Mi primera intervención un lunes fue a mediodía y fue estrenándome con un temblor que ocurrió ese día”.
Como periodista, confesó cuánto disfruta ser portavoz para llevar noticias de impacto social. “Mi favorito siempre va a ser ‘hard news’ ”, dijo al hablar de la corriente del periodismo que más disfruta. “Cubrir cosas de interés humano siempre va a ser de las cosas que más me fascinen. El poder generar cambio con mi voz”. La empatía es una de las fortalezas dentro de su deber.
“Esta mañana pude cubrir la manifestación de cientos de ciudadanos que exigen agua potable de calidad y un buen servicio en la zona metropolitana, específicamente en San Juan. Estuve escuchando sus frustraciones, sus inquietudes, tratando de ser empático. Más allá de hacer preguntas es que sientan que hay alguien que los escucha, no solamente para hacer mi trabajo, sino para que comprendan que sí, que me importa lo que me dicen”.
La renuncia de Ricardo Roselló a la gobernación en julio de 2019, la serie de terremotos y réplicas que afectaron a Puerto Rico en diciembre de 2019 y a principios de 2020, y la pandemia del COVID-19 son algunas de las tantas coberturas de su trayectoria en los medios.
Ser parte del equipo de “En la mañana” desde octubre del 2023, lo abraza en grande. “Un proyecto que apuesta a ser diferente y que tiene la misma edad que tengo yo en televisión, significa mucho para mí. Y ganarme el respeto de mis compañeros, que son unos titanes en esto, que tienen muchísima más experiencia que yo, ese reconocimiento de su parte, para mí significa mucho”.
Dentro de ese orgullo, enfatizó en la conexión que los une como equipo de trabajo. “Nosotros logramos hacer una química increíble, todo superorgánico y espontáneo en menos nada. Como decimos nosotros al aire, que muchas veces lo decimos en serio porque es la realidad, aquello es un ‘reality’ ”.
Al repasar su historial profesional siente gran orgullo de las puertas que se la han abierto.
“He estado en radio, televisión y prensa escrita y digital al mismo tiempo. Sé que me queda muchísimo más por crecer, pero que a mis 29 años yo haya podido estar en esas tres ramas distintas, de cómo tú puedes hacer periodismo, lo valoro demasiado”.


