“Clayface” llega con una propuesta perturbadora, pero una historia poco memorable
Si por algo tienes que ir a ver este proyecto es para disfrutar de escenas y momentos perturbadores y sangrientos de horror corporal.

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Con dos películas y tres series en su arsenal hasta el momento, el nuevo universo cinematográfico de DC Comics, liderado por James Gunn (“Guardians of the Galaxy”, “Superman”), continúa tomando forma.
La segunda y más reciente cinta por parte del estudio, “Supergirl”, estrenó este pasado mes de junio y dejó un amargo sabor en la boca de la fanaticada al no estar a la par o tan siquiera acercarse al nivel de calidad en la historia del cómic en el que se basaba, “Supergirl: Woman of Tomorrow”.
Este, además de otros elementos, hizo que el proyecto fracasara en la taquilla mundial.
Por otro lado, este universo ha tenido un poco de más suerte recientemente con su tercera serie de streaming, “Lanterns”, la cual tuvo una sólida recepción por parte de las audiencias durante su temporada de ocho episodios. Sin embargo, considerando los reportes de números tan solo decentes de visualización y el hecho de que, hasta el momento de publicación de esta reseña, HBO no ha aprobado una segunda temporada, el futuro de esta serie aún está en juego.
No obstante, esta semana estrena en cines el próximo “capítulo” dentro de esta franquicia, el cual nos presenta la historia de origen de uno de los villanos más reconocidos en la galería de “Batman”, “Clayface”.
La trama sigue a “Matt Hagen”, un actor de Hollywood emergente que es lanzado a un abismo emocional y psicológico cuando su rostro es deformado durante un asalto violento. Desesperado por recuperar lo que perdió, “Hagen” se somete a un procedimiento experimental que parece ser el milagro que necesitaba, hasta que su propio cuerpo comienza a traicionarlo.
Comenzaré por decir que realmente pensé que los estudios habían aprendido su lección acerca de películas de villanos a los que tratamos como “anti-héroes” luego del desastre que fueron las cintas de Sony-Marvel; “Madame Web”, “Venom: The Last Dance”, “Kraven the Hunter”, etc.
Antes de ver “Clayface”, tenía la esperanza de que se acercara más a proyectos dentro de este subgénero cinemático que han funcionado, como la primera entrega de “Joker” y/o la serie limitada “The Penguin”. Me llamaba la atención particularmente que fuese más semejante a este último proyecto que mencione, ya que en su caso tuvimos la historia de origen de un villano realmente irredimible y temible. Así que imaginen mi decepción cuando me di cuenta que “Clayface” realmente se acerca más en calidad a la serie de Fox, “Gotham”.
Dado a la naturaleza de su historia y lo que atraviesa el protagonista, esta película pudo haber explorado una narrativa intrigante acerca de la identidad, tanto física como psicológica, pero se conforma con desarrollar una trama superficial de venganza y obsesión. Y “Clayface” no tiene nada nuevo que decir o hacer con estas dos motivaciones, más allá de utilizar los poderes del personaje para actuar en ellas, lo cual si, admito, es la mejor parte del filme.
Si por algo tienes que ir a ver este proyecto es para disfrutar de escenas y momentos perturbadores y sangrientos de horror corporal. El equipo de maquillaje y efectos especiales hacen un excelente trabajo en mostrarnos la crudeza y tragedia de la condición que atraviesa el protagonista de una forma hipnotizante y estilística.
“Clayface” también marca la primera vez que vemos a la “Ciudad Gótica” en “live-action” junto a varios personajes que la componen y este fue otro elemento que me decepcionó en parte. Estéticamente, el lugar que “Batman” llama su hogar se ve bien. No tiene la atmósfera oscura, mística e identificable que esperarías de la ciudad que sirve como el canvas para tantos villanos característicos, pero es pasable. Lo que no es pasable es la “mafia” de la ciudad, quienes desde hace años no se habían interpretado de una forma tan caricaturesca y aburrida. La introducción de los personajes que componen esta organización criminal es simplemente una de las peores partes de esta película por su naturaleza incómoda e inseguramente cómica. El diálogo y las actuaciones de este grupo de mafiosos también son bastante débiles y aficionadas.
El trabajo del elenco de “Clayface” por lo general es bastante desigual. Joshua James (“Andor”) hace una buena interpretación como “Corey”, el mejor amigo de “Matt”, proveyendo mucha intensidad y, en momentos, carisma al rol. Joana Ribeiro (“Infinite”) no da la talla como “Mia”, un papel que está escrito de una forma bien cliché de por sí, pero la actriz no hace mucho para elevarlo. David Dencik (“No Time to Die”) hace un pésimo trabajo como “Markos Szabo”, el mafioso principal de la cinta, dando una interpretación que pertenece en las peores series de cadena de televisión nacional.
Max Minghella (“Babylon”) hace uno de los mejores trabajos del filme como el detective “John Borrelli”, capturando muy bien la inestabilidad de su propio viaje psicológico, tratando de descifrar lo que ocurre entre su prometida “Caitlyn Corr”, interpretada por Naomi Ackie (“Sorry, Baby”), y “Matt Hagen”. Ackie en su mayoría hace un buen trabajo, aunque en ocasiones es obligada a interpretar líneas de diálogo que son indefendibles.
Tom Rhys Harries (“Suspicion”) le da vida a “Matt Hagen”, el villano que llegamos a conocer como “Clayface”, y quien hace su debut en la pantalla grande esta semana. Sin duda alguna, Harries tiene buenos momentos en la cinta pero su actuación nunca me hizo sentir mucho por el sufrimiento de su personaje. El filme intenta vendernos la idea de que la situación de “Hagen” es una trágica y luego psicológicamente frenética, pero el libreto y la actuación de Harries la hacen ver realmente como el berrinche peligroso de un actor vanidoso. Lo cual me pareció poco interesante.
Me sorprendió bastante el enterarme de que James Watkins, el director de la versión estadounidense de “Speak No Evil”, fuese el encargado de este proyecto. Ya que durante “Clayface” aparenta haber dejado a un lado los instintos y estrategias cargadas de suspenso que aplicó en el proyecto protagonizado por James McAvoy. Watkins implementa muchas tomas y secuencias interesantes y ambiciosas durante este filme de DC Comics pero una gran parte del proyecto falla en formar una coherencia fílmica y narrativa que conlleve todo el potencial de la historia y los personajes.
“Clayface” es una experiencia decente pero sin duda alguna no es la mejor opción para invertir tu dinero, considerando los otros proyectos que estrenan este jueves en la cartelera.

