La pasión se les nota cuando hablan. Cargan con una energía envidiable, como si nada los detuviese.

Y es que, de hecho, ni la falta de dinero, ni de espacios, detuvieron de hacer cine a Luis Rafael Trelles, Adriana Pantoja, Juanchi González, Kisha Tikina Burgos y Carla Cavina. Al contrario, es justo en estos “tiempos” de escasez, de crisis, que su creatividad se ha visto plasmada.

Estos noveles cineastas son sólo cinco de 10 puertorriqueños que este año presentarán sus respectivos cortometrajes en el Festival Internacional de Cortometrajes de Puerto Rico, mejor conocido como Cinefiesta.

Esta séptima edición del festival, cuya apertura se llevó a cabo anoche en el Museo de Arte de Puerto Rico (MAPR), es la primera que cuenta con tanta participación de cineastas locales que comienzan a darse a conocer en el séptimo arte.

Para estos cinco jóvenes, este evento, que se extenderá hasta el domingo 2 de agosto, es una plataforma no sólo para mostrar sus trabajos, sino para recibir críticas de la audiencia.

“Uno hace cortometrajes para poder llegar a hacer el largo, así que, en ese sentido, el que uno pueda mostrar el trabajo y tener retroalimentación es maravilloso. Muchas veces los cortos se hacen y nadie los ve, entonces, poder hacer un corto y mostrarlo y llegar a una audiencia, creo que eso te hace mejor cineasta”, expresó Luis Rafael Trelles, estudiante graduado de cine en la Universidad de Columbia en Nueva York, quien dará a conocer su trabajo Aprendiendo a nadar.

En el caso de Juanchi González, quien presentará su corto Los unos y los otros, participar de este festival lo llena de alegría, pues todavía recuerda cuando asistió a una de las primeras ediciones y vio el filme francés El hombre sin cabeza.

“A mí me chocó tanto ese corto, y lo vi en Cinefiesta... Así que, de repente, estar ahí con mi película exhibiéndola, me llena mucho”, expresó.

Adriana Pantoja participa por tercera vez en este evento de cine con su cortometraje Sin dejar rastro. Para la artista, este festival, además de proveerle la oportunidad de ver trabajos de cineastas internacionales, la ha ayudado a exponer sus propuestas visuales en otros festivales internacionales, a la vez que le ha permitido continuar desarrollándose como cineasta.

“Fue un empujón para seguir haciendo cine y es un aliciente que te digan que tu trabajo y tu esfuerzo valen la pena”, señaló la también directora teatral.

Estos cinco cineastas coinciden en que los cortometrajes son proyectos que permiten la exploración y el desarrollo de historias alternativas, siendo más bien un taller para experimentar.

“Creo que para haber una industria de cine local tiene que haber una producción de cine constante y para que se pueda producir cine pensando en largos, tienes que producir cortos, tiene que haber ese espacio, porque el cortometraje es el lugar donde el cineasta se hace, se pule”, manifestó Carla Cavina, quien anoche estrenó su proyecto El cielo de los ratones en la apertura del festival.

Pero, ¿por qué ha habido este año en Cinefiesta tanta participación de artistas locales en comparación con otros años? Para la actriz y estudiante graduada de cine, en Nueva York, Kisha Tikina Burgos, se debe a una serie de factores cuya raíz dice es la “necesidad de expresión”.

“Estamos buscando otros espacios donde nos podamos expresar y estamos yéndonos a estudiar, nos estamos educando en este lenguaje que es bien específico...”, comunicó la creadora del corto Desde arriba. Carla Cavina, en tanto, opinó que también puede deberse a la llegada de los medios digitales, que permiten mayor accesibilidad por un costo menor.

“Creo que eso permitió que el cine dejara de ser un arte limitado a la gente que tuviera dinero o acceso a los medios, y de repente, fue accesible a las personas que tenían algo que contar”, opinó.