De los riesgos a los que se someten quienes se dedican a la actuación, el de no poder desprenderse fácilmente de los personajes está impactando las carreras de Oscar Guerrero y Frank Perozo durante la filmación del largometraje “Miente”.

Tan íntimos son los conflictos psicológicos en las personalidades de “Henry” y “Diff”, que Oscar y Frank, sus respectivos intérpretes, se han observado a sí mismos en situaciones que pocas veces habían experimentado en su profesión.

“Cuando uno se mete en la mente del personaje, va creando un subtexto: lo que uno piensa de él mezclado con lo que uno piensa de uno mismo. Eso es algo muy personal que regularmente no se comparte con el otro actor, pero aquí yo pude expresar el subtexto, exteriorizarlo”, ilustra el dominicano Frank Perozo sobre lo que su colega boricua Oscar Guerrero llama “ejercicio de espejo y de imán”.

Esta complejidad, “deliciosa” para Oscar y “drenante” para Frank, resulta de la combinación de un buen guión con un equipo de trabajo en el que la prioridad es la libertad creativa, opinan.

“Henry” es un “desertor de la universidad” dotado del talento para pintar, supuestamente conforme con su vida como empleado de un vídeoclub. Este panorama cambia cuando se topa con “Diff” y “Paula” (Mariana Santángelo), iconos de la rebeldía de la que él carece.

La base de la trama, conceptualizada como thriller, es “Different”, novela de Javier Ávila que José Ignacio “Chascas” Valenzuela adaptó a guión cinematográfico con la producción de Sonia Fritz, Frances Laussell e Iliana Ciena.

En el caso de Frank, el nombre de “Diff” no sólo representa el comienzo de algo “diferente”, sino también de algo “difícil”.

“Uno suele absorber las cosas positivas de la gente, pero en este caso yo he tenido que concentrarme en todo lo negativo. Eso se queda en ti y terminas viendo más de la realidad en la que vivimos”, dice poniéndose serio.

“Diff” es una persona “sin alma, sin conciencia”, que “puede tener un bebé en los brazos y sentir el impulso inocente de reír, igual que puede sentir el impulso de matarlo y también reír”, explica.

Para la preparación del rol, Frank visitó instituciones penales y clínicas psiquiátricas en República Dominicana. Allí entrevistó a individuos que podrían asumir actitudes similares ante la vida.

“Hay personas (a las) que les llega un pensamiento negativo y lo bloquean; hay quien vive una libertad tan grande que no lo hace”, amplía sobre “Diff”.

“Y representar eso te drena. Es tan profundo que a mí me da miedo cuando me veo abriendo la nevera de una casa que no es mía, como haría él, y entonces no hallo cómo despegarme del personaje. Espero poder hacerlo”, confiesa riendo.

Ese concepto de libertad es precisamente lo que provoca que “Henry” se sienta atraído por “Diff”. El lector sabrá si esa relación es de amistad o de romance cuando vea la película.

Para dar vida a “Henry”, de 22 años, Oscar Guerrero ha tenido que “rescatar un poco de la etapa temprana de la adultez” para retratar a “esta persona que está en el momento de romper cordones umbilicales”.

El personaje exige que ese proceso sea “muy íntimo”, por lo que ha requerido de dosis fuertes y simultáneas de “creación, consistencia y riesgo”. Entonces, se corre el peligro de que demasiada creación provoque inconsistencia, o que el riesgo se materialice en una identificación excesiva de personaje-actor.

En ese sentido, Oscar, de 26, se ha sentido “por primera vez” seguro de que está siendo “100 por ciento cuidado” por el director escénico, Rafi Mercado, y el resto del crew.

“Una de las maravillas más deliciosas del pintor es cuando hace los trazos exactos, pero puede alejarse de ellos para apreciarlos. Eso (es lo que) yo he podido hacer en esta película gracias al equipo que hay detrás: ellos tienen eso bien mangao y lo saben destacar, cosa que yo no había visto de manera tan intensa anteriormente”, cuenta el vegabajeño.

El rodaje de “Miente” continuará en San Juan en las próximas semanas.