Emergió con éxito pese al escenario adverso de la pandemia y ahora, una vez más, tiene el poder y la gran responsabilidad de desafiar lo que algunos describen como el “agotamiento del cine de superhéroes”.

Confirmando que es uno de los personajes más populares del Universo Cinemático Marvel, las tres primeras películas del Spider-Man encarnado por Tom Holland están entre las más taquilleras de la saga (en 2021, “Spider-Man: No Way Home” recaudó la impresionante cifra de $1,928 millones en un mundo aún dominado por el coronavirus) y es por eso que todas las miradas en Hollywood están puestas en el cuarto volumen, “Spider-Man: A Brand New Day”, apuesta que finalmente llegó a las salas de cine y lleva al personaje por rumbos no abordados hasta ahora.

Bajo un nuevo director, Destin Daniel Cretton (“Shang-Chi and the Legend of the 10 Rings”), esta película de poco más de dos horas y media muestra a un Peter Parker (Holland) que ya dejó atrás la adolescencia. Como se vio en el filme anterior, un hechizo del Doctor Strange borró al superhéroe y su identidad real de la memoria de todo el mundo, incluidos los Avengers, su mejor amigo Ned (Jacob Batalon) y su gran amor, MJ (Zendaya).

Ahora, sin amigos, Peter debe comenzar desde cero como Spider-Man y volver a ser el salvador de las calles de Nueva York y proteger a sus ciudadanos de criminales menores, colaborando con la detective de la policía DeWolff (Liza Colón-Zayas) y el jefe del Departamento de Control de Daños, Bill Metzger (Tramell Tillman), que es donde van a parar los “supervillanos” a los que se enfrenta Spider-Man.

Peter también comienza a experimentar varios cambios, primero físicos cuando descubre que su mutación arácnida continúa evolucionando y luego emocionales, cuando empieza a explorar una adultez solitaria. Otro serio problema aparece cuando en su camino se interpone un peligroso nuevo adversario, una misteriosa joven (Sadie Sink) con asombrosos superpoderes que lo lleva a descubrir una temible conspiración, a poner en duda sus lealtades y a reencontrarse con MJ luego de que su vida comienza a correr peligro.

Producida por Sony Pictures (estudio que posee los derechos para cine del superhéroe) en colaboración con Marvel, se aprovecha la popularidad del personaje para dar un nuevo puntapié al gran arco dramático que debería llegar a su culminación el 17 de diciembre, con el estreno de “Avengers: Doomsday”.

Los fanáticos de la saga se deleitarán con la aparición de otros personajes del Universo Cinemático como Yelena (Florence Pugh), Bruce Banner (Mark Ruffalo) y Punisher (Jon Bernthal), pero el relato tiene varias sorpresas que es mejor que las descubra el público. La mayor de todas: el personaje de Sadie Sink, cuyas repercusiones sin duda se harán sentir en la saga mucho más allá de la película de fin de año.

Al centro, en todo caso, está un siempre carismático Tom Holland, uno que en esta ocasión y por razones obvias se apoya menos en el humor, como solía ser la tónica en los filmes anteriores, y debe echar mano de su talento para mostrar un Peter Parker adulto, melancólico y con dudas. Por supuesto, la otra columna vertebral del filme es una alta dosis de acción y efectos visuales, matizados con momentos pausados e intensos. En especial aquellos entre Holland y su pareja en la vida real, Zendaya, una vez más haciendo gala de una química arrolladora.

La presencia de Tom Holland en “Avengers: Doomsday” aún no ha sido confirmada, aunque es difícil imaginar que un personaje tan popular como el suyo quede fuera del esperado filme. Atención con la escena poscréditos que podría dar una pista sobre su futuro.