Hacer un éxito de taquilla moderno sobre un juguete de los años 80 es un desafío colosal, pero la nueva adaptación de “Masters of the Universe”, dirigida por Travis Knight, esconde valiosas virtudes que la convierten en una propuesta sumamente entretenida.

Ha protagonizado más de 15 importantes proyectos de cine y televisión.

Aunque la franquicia siempre ha cargado con una estética arraigada al fisiculturismo y a los dibujos animados del pasado, esta versión logra momentos de gran brillantez al coquetear con el estilo de “Guardians of the Galaxy” o el “Thor” de Taika Waititi.

El verdadero motor de la película es su buen y comprometido reparto, que hace un trabajo fantástico con el material. Jared Leto y Alison Brie presentan actuaciones de gran carisma como “Skeletor” y “Evil-Lyn”. Ellos son, sin duda, los que más se divierten en la pantalla. Leto se entrega por completo con un teatral y divertidísimo acento británico, mientras que Brie brilla como su secuaz. Juntos regalan una dinámica comiquísima que se siente como un genial y nostálgico homenaje a los mejores villanos de los Power Rangers.

Entonces está la dulzura de Nicholas Galitzine. El actor interpreta al “Príncipe Adam (He-Man)” con una mezcla muy acertada de incomodidad, torpeza y dulzura. Su interpretación como este “galán extraño” varado en la Tierra, que no tiene reparos en contar su loca historia de origen a la gente normal, resulta refrescante y humana.

 El filme cuenta con unos giros jocosos que aportan los actores en las distintas dinámicas entre ellos.
El filme cuenta con unos giros jocosos que aportan los actores en las distintas dinámicas entre ellos. (Photo Credit: Amazon MGM Studios)

Mientras, Idris Elba aporta una genial e imponente gravedad a su rol del guerrero veterano “Duncan, mientras que Camila Mendes dota a “Teela” de una actitud de “chica cool” y desencantada muy moderna.

Los mejores aciertos de la película residen en sus momentos puramente caricaturescos. Cuando la producción abraza sin miedo la comedia y la estética de los sábados por la mañana, la diversión es total. El guion encuentra soluciones ingeniosas y simpáticas para justificar los nombres más ridículos de la franquicia (como “Fisto” o “Ram Man”), planteándolos como el tierno producto de la imaginación de un niño pequeño. Además, la breve pero divertida sección de Adam viviendo en la Tierra trabajando en Recursos Humanos deja momentos cómicos muy disfrutables.

Para los fanáticos de la vieja escuela, la película es generosa en guiños nostálgicos: incluye un esperado cameo de Dolph Lundgren (el “He-Man” original de 1987) y hace una divertida referencia directa al mítico meme musical de internet “HEYYEYAAEYAAAEYAEYAA” (basado en la canción de 4 Non Blondes).

Cuando la película se olvida de las disculpas y se entrega al espectáculo visual, a la acción PG-13 y al absurdo autoconsciente de su universo, demuestra que la franquicia todavía tiene un poder muy especial para hacer disfrutar al público.

(En base a la reseña de The Associated Press.)