Estreno: “Onslaught” se queda extremadamente corta
El nuevo filme de Adam Wingard llega como un intento de homenaje a las películas de acción de los ochenta, pero pobremente desarrollado.

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En ocasiones, mantenerte haciendo lo mejor que sabes hacer es el mejor curso de acción. Y esto es algo en lo que tal vez el director Adam Wingard debió haber pensado cuando comenzó a considerar su próximo proyecto luego de “Godzilla x Kong: The New Empire”.
De hecho, no fue hace mucho que tuve la oportunidad de ver nuevamente esta última entrega fílmica en la franquicia del “MonsterVerse” y genuinamente continúa siendo una cinta divertida que brilla por su absurdidad y sus similitudes a una atracción de parque temático.
Con “The New Empire” y su predecesora, “Godzilla vs. Kong”, considero que Wingar se había convertido en un prometedor director de películas de género. Sin embargo, luego de ver su más reciente filme, “Onslaught”, que estrena hoy jueves en cines, es posible que el estilo y peores instintos de Wingard no sean beneficiosamente aplicables a todos sus proyectos.
“Onslaught” sigue a “Celeste”, una francotiradora veterana del ejército norteamericano que debe proteger a su hija menor cuando un trío de supersoldados zombificados se escapa de una facilidad militar y comienzan a asesinar a quien sea que se encuentren de frente.
Al inicio de la película no estaba seguro de qué pensar, pues el filme aparentaba estar tomando inspiración del estilo visual de Quentin Tarantino (“Django Unchained”), mezclado con características de “Terminator 2” de James Cameron. Eso, sin duda, me parecía como una idea interesante que me hubiese gustado ver bien ejecutada. Pero “Onslaught” rápidamente comienza a meterse en problemas con la poca consistencia en su ritmo y dirección narrativa.
Uno de sus retos principales es que la cinta sobreconfía en la promesa de la acción que proveen sus “supersoldados” y evita sembrar interés personal y emocional por medio de sus personajes principales, tan sólo mostrando interacciones superficiales entre esta “madre” e “hija”, las cuales terminan siendo poco interesantes.
Pero supongamos que realmente eso no importa ya que el enfoque iba a ser la acción y el elemento emocional iba a tomar un rol secundario o incluso terciario. Ciertamente, al comienzo del proyecto nos presentan a “Celeste”, interpretada por Adria Arjona (“Andor”), como nuestra “Sarah Connor”: una reclusa bravucona, sobrepreparada militarmente, que está lista para cualquier cosa que se presente.
Esto me emocionó al imaginar las posibilidades de las secuencias de acción, posibilidades que fueron desperdiciadas por un libreto que parece olvidar completamente las supuestas habilidades de su personaje principal durante el tercer acto, para ponerla a correr y pelear incompetentemente para salvar su vida y la de sus coprotagonistas.
Por otro lado, me pareció extremadamente extraño que ni siquiera teniendo tres aparentes “Jason Vorhees” armados hasta los dientes, no nos pudieron dar momentos crudos y morbosos memorables. Cada vez que parecía que algo impactante y sangriento estaba a punto de ocurrir, la cámara cortaba a una toma barata de sangre rociando una pared, sábana o cualquier otra cosa que hubiese cerca en el momento. Con un presupuesto estimado de $10 millones es trágico el hecho de que no se pudiera invertir en unas secuencias de acción que dieran de qué hablar.
El elenco terciario de “Onslaught” es otro de los elementos más absurdos del filme. Dan Stevens (“Beauty and the Beast”) y Rebecca Hall (“The Prestige”) son increíblemente desperdiciados aquí como “Hans” y “Hanna Kammler”. Stevens en particular es lamentablemente obligado a interpretar a un villano caricaturesco a niveles solamente comparables a Jared Leto. Drew Starkey (“Outer Banks”) le da vida a “Cyrus”, un agente secreto que existe en esta película mayormente para modelar y pretender ser malo.
Adria Arjona entrega lo mejor de sus habilidades para intentar cargar el horrible libreto e historia de esta cinta, pero todo su esfuerzo simplemente no da a basto. Arjona merece un trato mucho mejor que éste de parte de sus colaboradores, siendo un talento que cada vez se acerca más al estrellato con rumores de que incluso será la próxima Mujer Maravilla en el nuevo universo cinematográfico de DC Comics.
“Onslaught” se presenta realmente como un “fan film” medio cocido que pretende homenajear las películas de acción de los ochenta, pero que es demasiado estúpido como para ser disfrutable y no lo suficientemente ingenioso como para ser una sátira.
Disponible ya en cines.

