Francia devuelve a Siria 23 tesoros arqueológicos
Llevaban en el país europeo unos 15 años.

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Damasco, Siria. Francia finalmente devolvió 23 tesoros arqueológicos sirios que permanecieron en el país europeo durante unos 15 años después de haber sido prestados para una exposición. Su regreso coincidió con la histórica visita a Damasco del presidente francés Emmanuel Macron, la primera de un importante líder occidental desde el derrocamiento de Bashar Assad a finales de 2024.
Entre los objetos, trasladados a bordo del avión presidencial de Macron el martes y devueltos al Museo Nacional de Siria, hay piezas romanas de bronce, objetos de la época bizantina y del periodo islámico, y un panel de mosaico de vivos colores que en su día adornó la Mezquita Omeya. La colección fue prestada en 2011 para una exposición de antigüedades sirias en el Instituto del Mundo Árabe en París.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Siria indicó que las piezas pertenecían a museos de Damasco, Alepo, Latakia y Palmira, y que permanecieron en Francia después de que se rompieran las relaciones diplomáticas entre ambos países durante el gobierno de Assad. El organismo describió a Francia como el primer país en cooperar con Siria en el marco de una campaña nacional para recuperar antigüedades que se encuentran en el extranjero.
“Hoy presentamos una selección de piezas arqueológicas que han sido devueltas a Siria”, afirmó Ayman al-Nabo, subdirector general de la Dirección General de Antigüedades y Museos de Siria, durante la inauguración de una exposición en el Museo Nacional de Damasco que incluye dos de las piezas retornadas.
En el Museo Nacional, la curadora Nivine Saadeddine señaló que la colección devuelta abarca algunos de los periodos más significativos de la civilización siria.
“Datan del noveno milenio a. C. hasta los siglos XIV y XV d. C. Cada objeto representa un capítulo distinto de la historia de Siria”, manifestó.
Para Maamoun Abdulkarim, exdirector general de antigüedades y museos de Siria, la devolución cierra un capítulo que se extendió a lo largo de años de guerra, aislamiento diplomático e intentos fallidos por recuperar la colección.
Abdulkarim, actual profesor de arqueología en la Universidad de Sharjah, en los Emiratos Árabes Unidos, explicó que el préstamo se realizó como parte de la cooperación cultural normal antes del conflicto.
Abdulkarim contó que solicitó formalmente la devolución de las piezas en 2014, pero no recibió respuesta. Señaló que, posteriormente, funcionarios franceses dijeron a las autoridades sirias que no podían comunicarse con representantes del gobierno de Assad, que había quedado aislado internacionalmente y sujeto a amplias sanciones tras la represión de las protestas contra el gobierno y la posterior guerra civil.
Indicó que, posteriormente, la oficina de la UNESCO en Beirut intentó mediar, pero el esfuerzo también fracasó.
La disputa también tuvo consecuencias personales, relató Abdulkarim.
“Fuimos interrogados por las fuerzas de seguridad de Bashar Assad”, declaró. “Nos golpearon y nos acusaron de ser demasiado indulgentes en la protección de las antigüedades de Siria. De no haber sido por la correspondencia que enviamos al instituto, que demostraba que habíamos solicitado repetidamente la devolución de las piezas, pudimos haber sido encarcelados”.
Pese a la dura experiencia, Abdulkarim dijo que celebraba la reanudación de la cooperación cultural.
“Estoy muy feliz de que, a pesar de todo lo que ocurrió, la guerra haya terminado, Siria se esté reabriendo al mundo y el intercambio cultural esté regresando”, expresó.
El Ministerio de Relaciones Exteriores sirio afirmó que Francia es el primer país en cooperar con Siria en el marco de una campaña nacional para recuperar antigüedades en el extranjero desde que Assad fue derrocado por fuerzas insurgentes, poniendo fin a más de cinco décadas de gobierno de la familia Assad.
A pesar de la guerra y de la ruptura de relaciones, con anterioridad se repatriaron piezas sirias en virtud de acuerdos formales de préstamo, señaló Abdulkarim. Alrededor de 2017, añadió, Italia devolvió dos objetos que habían sido dañados por el grupo Estado Islámico después de restaurarlos para una exposición en Roma sobre la destrucción del patrimonio cultural. Otras piezas permanecen en Japón bajo un acuerdo de cooperación arqueológica de larga data que se remonta a excavaciones realizadas allí en la década de 1980.
Mientras tanto, dijo Abdulkarim, miles de objetos sirios saqueados de yacimientos arqueológicos durante la guerra siguen dispersos por el mundo.
“Recuperarlos requerirá años de trabajo diplomático”, sostuvo.
Afirmó que la devolución desde Francia envía “un mensaje positivo para el futuro” y podría ayudar a impulsar una mayor cooperación internacional para recuperar el patrimonio robado de Siria.
El patrimonio cultural de Siria sufrió amplios daños durante el conflicto de casi 14 años en el país. Ciudades antiguas, incluida Palmira, sitio declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, resultaron gravemente dañadas, mientras que monumentos como la fortaleza medieval cruzada de Crac des Chevaliers muestran las cicatrices de años de combates. MIlicianos del grupo Estado Islámico también destruyeron templos, tumbas y esculturas monumentales en Palmira, por considerarlas símbolos de idolatría, mientras que el tráfico de antigüedades se convirtió en una lucrativa fuente de ingresos para distintos grupos armados.

