Aunque sus competidores sacaron los “pasos prohibidos”, su disciplina de atleta lo ayudó a proclamarse como ganador.

El pelotero Iván de Jesús Jr. celebra su triunfo como el campeón de la segunda temporada de “¡Claro que baila!" (Wapa TV), asegurando que la práctica constante y su enfoque emocional fueron las claves para sobrellevar nueve semanas intensas de competencia, desafíos y un sinnúmero de emociones.

Fue un sacrificio bien grande, donde no solamente dejé a mi familia y a mis hijos el verano encerrados en casa, sino que también yo estoy activo en el béisbol doble A y no pude estar físicamente al cien por ciento para poder realizar el trabajo en el terreno de juego como yo quería, porque estaba más concentrado en el baile”, destacó el reconocido atleta en una entrevista telefónica con Primera Hora, donde manifestó lo significativo que fue alzarse con el gran premio de $40,000 junto a su compañera de baile, Allison Rodríguez Díaz, y conquistar el diamante tras un intenso final, donde ambos superaron al dúo de Samarys Barbot y Steven James en el duelo final por sólo un punto de diferencia.

Cualquiera podía haber sido campeón, pero sabemos que esto es una competencia y hay que reconocer que solamente puede ganar uno. Y en la noche de ayer, de verdad que los tres finalistas, y especialmente Samarys, hicieron un tremendo trabajo, resaltó el puertorriqueño, también destacando el talento sobre el escenario de la drag queen Alyssa Hunter junto a Heber Mejías, así como la presentadora Patricia Corcino con Fabián Díaz Molina.

De Jesús sostuvo también que contar con el apoyo de Rodríguez Díaz, quien catalogó como “la mejor maestra”, fue fundamental tras ayudarlo a entender que el baile no consiste nada más en ejecutar bien una serie de pasos, sino en también transmitir emociones a través del cuerpo.

“Si yo no tuviese la disciplina que el béisbol me enseñó, creo que cualquier persona se hubiese quitado al principio de este gran evento, porque yo entré aquí pensando que solamente iba a bailar una o dos horas, y ya. Pero yo básicamente tenía que bailar todos los días por largas horas, fueron más de siete, ocho, casi 10 horas ensayando”, reveló el también comentarista deportivo.

Allyson e Iván de Jesús
Allyson e Iván de Jesús (Suministrada)

Rodríguez Díaz, por su lado, afirmó que tener a De Jesús como compañero de baile fue un proceso único, dado que fue la primera vez que compartía la pista con un deportista profesional.

“Tuve que estudiar a Iván. ¿Cómo se mueven los peloteros? ¿Qué es lo que realmente él hace? ¿Qué yo puedo sacar de él? ¿Qué puedo hacer para que él se sorprenda con él mismo?, porque mi idea es que él también creciera no tan solo físicamente, sino también emocionalmente", manifestó la también coreógrafia.

Pero la bailarina afirmó que lo más que le impresionó fue su rendimiento físico, al reconocer que tuvo la percepción de que la pelota era un “deporte bastante pasivo”.

“Ahora a mis bailarines le estoy diciendo que se pongan a batear, o tomar clases de béisbol, a ver si les ayuda a crecer”, resaltó, entre risas.

Ahora De Jesús aseguró que, aunque todavía su presente sigue en un diamante distinto al que estuvo por más de dos meses, así como su trabajo como analista deportivo en Wapa Deportes, el baile es una disciplina “que no la puede olvidar”.

“Ahora, por lo menos una o dos veces por semanas, me puedo tirar por ahí a unas prácticas de diferentes bailes”, expresó.