Desde tempranas horas, el productor Agustín Rosario está pendiente de los programas televisivos, espacios radiales, historias y vídeos de las páginas cibernéticas y periódicos. Mientras escucha y ve, él toma nota de cada detalle que se preste para sacarle chispa.

Luego, lo comparte con los libretistas, Herbert Cruz y Pedro Juan Ríos, quienes junto a él producen entre ocho y 11 libretos diarios.

Ya a las 3:00 de la tarde, llegan al canal Univisión Puerto Rico los integrantes del programa Noche [i]legal: Ivonne Arriaga, Abraham Martí, Ángel Figueroa y Lizmarie Quintana. Cruz se integra al grupo para descifrar las características de las figuras de la farándula, la política y el deporte que grabarán en unos minutos.

Lo más probable es que el día antes les indiquen a quién interpretarán, con el fin de que realicen su trabajo de absorber los gestos y movimientos corporales de las personas que serán parodiadas. Esas contorsiones burlescas y exageraciones –características de la parodia– se complementan con las labores de los maquillistas y vestuaristas, quienes tienen a su cargo esos toques que acercarán a los actores a las personas que imitan en los segmentos.

Este grupo puede estar grabando y regrabando sus sketches hasta las 10:00 de la noche, cuando culmina su turno de trabajo.

“Hay una percepción de que esto es sencillo. De que me pongo un vestuario y un maquillaje y ya, pero para esto hay que avisparse bastante. No es fácil dar con una caracterización que sea buena”, mencionó el actor Abraham Martí, minutos después de interpretar a “Mamá Camachita”, en referencia a María Matías, madre del fallecido boxeador “Macho” Camacho.

Junto a él aparecen “Machitito” (Cruz), hijo del púgil, las ex parejas “Cynthia” (Quintana), “Gloria” (Arriaga) y la ex pareja de “Mamá Camachita” (Figueroa).

“Está en nosotros hacer la asignación y buscarle la vuelta, la corporalidad, la cara, la voz. Partimos de cero y construimos esa caracterización”, explicó Martí, quien nutrió su personaje de vídeos y entrevistas para crear “la caricatura”.

“No hacemos payaserías como mucha gente dice. Hay mucho trabajo para buscar parecido en la voz y la manera de moverse”, añadió Quintana, conocida por su personaje de “Maripilli”.

Precisamente, la voz es lo más difícil, según coincidió Figueroa. “Me pasó con Pedro Juan Figueroa, que el proceso se me hizo difícil y no me salía”, comentó quien parodia a la legisladora Jenniffer González al asegurar que las formaciones universitarias de cada uno ayudan a que el programa “no sea una comedia más”.

Cruz añadió que la cantidad de personajes que hacen a la semana es una desventaja a la hora de buscar características distintas. “Puede pasar que te sale algo del otro. Cuando hice a Ramón Enrique Torres, me salía ‘Fosas Nasales’”, comentó quien junto a sus compañeros se presentará a partir del 16 de marzo en el Teatro Ambassador, en Santurce.

Y, aunque parezca que no tienen madre por el talento que tienen para dimensionar rasgos y lo más cómico de una situación, como dice Arriaga, “no es nada personal” con quienes imitan.