Michael Keaton vuelve al cine tras llamado de Iñárritu
Tras un puñado de fracasos a fines de los 90 y principios de los 2000, el actor optó por desaparecerse.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 12 años.
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Nueva York.- Cuando Michael Keaton conoció a Barack Obama poco antes de éste hacerse presidente, el entonces senador le hizo una pregunta: "¿Por qué no haces más películas?".
Es un dilema que ha inquietado por años a cinéfilos y, al parecer, a jefes de estado. ¿Por qué el rotundamente adorado Keaton — un frenético actor de comedia, intensamente avispado, un verdadero astro del cine — se convirtió en una presencia tan poco frecuente en la gran pantalla?
Aun estando en la cumbre de su éxito en los 80 y 90, Keaton era conocido por ser quisquilloso: usualmente hacía sólo una película al año y rechazó tantos éxitos ("Splash" y "JFK" entre ellos) como los que aceptó. Pero tras un puñado de fracasos a fines de los 90 y principios de los 2000, Keaton optó por desaparecerse.
"Sí rechacé muchas cosas. Pero muchas de las cosas que rechacé, tú también las hubieras rechazado", dijo Keaton, de 63 años, en una entrevista reciente. "Es que estaba aburrido ... Quizás perdí el interés un tiempo, no lo sé".
Pero la resucitación de Keaton, que comenzó con unos pocos papeles secundarios, alcanza un abrazador metacrescendo en la nueva película de Alejandro González Iñárritu "Birdman or The Unexpected Virtue of Ignorance", en la que encarna a un actor acabado de mediana edad, Riggan Thomson, que intenta montar una obra seria en Broadway basada en una historia de Raymond Carver cuando todo lo que sus fans quieren de él es una cuarta cinta de "Birdman", el superhéroe que lo acecha.
La referencia a los días de Keaton como "Batman" es inconfundible, pero "Birdman" — rodada en largos y fluidos planos secuencia que capturan el caótico torbellino de la vida entre bambalinas y un teatro lleno de gente luchando por su propio sentido de prepotencia — se parece poco a Keaton, con cuyo retrato de la psicosis descontrolada de un actor parece encaminado a recibir su primera nominación a un Oscar.
Su regreso, dice, se debe a que "afinó la puntería".
"No sé si es que recuperé el interés o resolví muchas otras cosas en mi vida. De verdad no lo sé", dijo. "Simplemente pensé: 'Voy a ajustar la puntería un poco más', como en un rifle. ... Es increíble cuando uno se enfoca en las cosas que quiere y mantiene la vista en el balón".

