Puerto Rico es tema de conversación en los pasillos del canal 7 de Argentina. Y es que la novela puertorriqueña La viuda de  Rafael (2006) fue adaptada a una miniserie de televisión que se estrenará en octubre por esa estación, informó a Primera Hora el autor del texto, Luis Daniel Estrada.

El escritor bayamonés contó que los 13 capítulos del unitario  ya se están grabando bajo la producción de la compañía bonaerense Atuel.

“Es una exposición buena para mí y para mi país. Es una gratísima sorpresa”, indicó el  dramaturgo, quien es consciente de que en el Río de la Plata  han nacido  las versiones originales de series y telenovelas exitosas, como Mujeres asesinas, Carrusel  y Los exitosos Pérez.

Esta alianza se dio luego que Estrada estudiara cine en el país suramericano hace dos años.

“Yo esperaba que el paso a la televisión o el cine se diera acá (en la Isla) primero”, acotó.

La viuda de Rafael profundiza en   un tabú del que Estrada prefiere no dar detalles para mantener la sorpresa del tomo y la miniserie. Para  “la viuda televisada”, los guionistas Tony Lestingi y Marcelo Nacci añadieron personajes y  modificaron el final, cambios que, en un principio,   le chocaron al novelista boricuca.

“Tuve que soltar el papel y asimilar que esto no era mi trabajo, sino el trabajo de otra gente dentro de mi trabajo. Como también escribo para la televisión, pude comprender los porqués de cada detalle”, detalló.

Según el narrador, el equipo de producción y el elenco de la miniserie  han sido “superatentos” con él, manteniéndolo al tanto de cada paso que dan. De hecho, consultó con el escritor de telenovelas chileno  José Ignacio “Chascas” Valenzuela, y éste le dijo que le habían pagado muy bien por los derechos de La viuda de Rafael.

“Estoy incluido en contratos exteriores que hagan si exportan la miniserie”, aseguró Luis Daniel Estrada. “Mi esperanza es que la transmitan en Puerto Rico, aunque sea a las 11:00 de la noche, como hicieron con la serie original de Sin tetas no hay paraíso”, dijo melancólico al admitir que su patria aún carece de la apertura a tratar directamente asuntos de la vida real como el que aborda  de La viuda de Rafael.