Ya lo dijo la fallecida cantante cubana Celia Cruz: “Que la vida es un carnaval y las penas se van cantando”.

Éste fue el punto de arranque para los productores Alejandro Primero y Manuel Villafañe, en complicidad con los libretistas Elsa López y Abimael Acosta, para armar los capítulos de la nueva serie La vida es un carnaval de Puerto Rico TV (canal 6).

Este proyecto, de media hora cada episodio, podría transmitirse a partir de agosto, de lunes a viernes, en horario estelar.

El productor general, Alejandro Primero, anticipó que la serie presentará a dos familias: una puertorriqueña y otra dominicana, muy distintas, pero que en el curso de sus vidas se encontrarán.

“La historia pretende retratar a dos familias totalmente distintas, de las que se conocerán sus virtudes y desventajas en la sociedad. Esto en un marco muy cotidiano y realista”, expresó Primero sobre la propuesta, que recibe fondos del Proyecto Dramático Lucy Boscana y se graba en exteriores.

“Queremos que sea una serie muy musical, muy caribeña, por eso se tomó el tema de Celia Cruz, que tiene un mensaje poderoso. La familia puertorriqueña es adinerada y la dominicana se caracteriza por ser emprendedora”, agregó.

Adelantó que las interpretaciones de la familia boricua estarán a cargo de los actores Linnette Torres y Francisco Capó (esposos), Jomy Lorenzo (hija) y Luz Odilia Font (abuela). Mientras, los personajes dominicanos serán caracterizados por Michelín Rabel, Alejandra Torres y Jorge Armando.

A este grupo se sumarán las participaciones especiales de Ulises Rodríguez, Raquel Montero, Erick Pérez y otros talentos escogidos mediante las audiciones realizadas en San Juan, Ponce y Mayagüez. La dirección artística está a cargo de Héctor Méndez, mientras que la técnica es una responsabilidad de Gurin Belgodere.

El productor dijo que, por lo general, los proyectos puertorriqueños de televisión se sitúan en dos extremos: la comedia o el drama. “El reto de la serie fue mantener un punto medio entre lo serio y lo cómico. Nos reuníamos y hacíamos una diagramación de los capítulos. Pero así fue que nos dimos cuenta de que a los primeros 10 capítulos les hacía falta el elemento sorpresa, así que reescribimos. Nos tomó tiempo, pero lo logramos”, mencionó sobre el trabajo de mesa que realizó junto con los libretistas para afinar detalles de los 60 episodios y, sobre todo, para darle sentido y trasfondo a cada uno de los personajes.

Villafañe, por su parte, destacó que este proyecto traerá de vuelta a la pantalla chica a un grupo de actores boricuas y, además, comprobará que aún se puede hacer televisión local a pesar de los grandes presupuestos de las cadenas internacionales.

“La idea es demostrar que en Puerto Rico se puede hacer buena televisión y que no todo es la programación por cable. Queremos que la gente que ve cable también quiera ver una nueva serie puertorriqueña que da el grado”, puntualizó al señalar que se vislumbra que la serie se transmita a través de Puerto Rico Network, estación que emite la programación de la Corporación de Puerto Rico para la Difusión Pública en Estados Unidos y en República Dominicana.