“The Great Debaters” contra el discrimen racial intelectual

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 17 años.
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Muchas cintas sobre historias de superación suelen presentar el deporte o el baile como las alternativas viables para las minorías, como si no contasen con las destrezas para sobresalir en competencias de orden intelectual.
“The Great Debaters” muestra la lucha de cuatro jóvenes negros que, en medio del violento ambiente racista en Estados Unidos a mediados del pasado siglo, procuran destacarse en campeonatos de “debate”, un ejercicio intelectual que consiste en demostrar un punto y defenderlo con elocuencia y argumentos sólidos.
La película, basada en un hecho real, se desarrolla en 1935. Cuatro jóvenes componen el equipo de debate que dirige “Melvin Tolson” (Denzel Washington), un destacado poeta que ha pasado a la historia más por su hazaña en dirigir el equipo de debate que por sus reconocimientos literarios.
El cuarteto es compuesto por las siguientes personalidades:
Henry Lowe: Es un chico formidablemente inteligente, cuyo hábito de lectura lo convierte en conocedor de muchos temas. En cambio, su gusto por la diversión y el alcohol limita su potencial.
Hamilton Burguess: Es excelente en los debates, pero su tono conservador lo mantiene intimidado ante la controversia.
James Farmer Jr.: Este precoz chico de 14 años es el investigador del equipo.
Samantha Booke: Además de enfrentar los prejuicios contra negros, debe lidiar con el discrimen contra las mujeres, pues el sexo femenino suele estar ausente en los debates.
El filme sigue las dificultades que encara el grupo, hasta que logra enfrentarse en la competencia nacional contra el equipo invicto de Harvard (en la historia real, fue contra USC, pero los cineastas prefirieron utilizar una universidad que fuese reconocida mundialmente por su estatura).
Este drama es dirigido por Denzel Washington.
El actor ha recibido excelentes elogios por su trabajo, ya que el filme esquiva clichés del género y procura no ser manipuladora con el público.
Y mejor aún, parece que no hay mucho debate entre los críticos al concluir que “The Great Debaters” es una de las mejores películas del año.