Para dominar un instrumento musical hace falta, sin duda, habilidad, disciplina, compromiso y dedicación.  Estos factores indispensables en el proceso de aprendizaje pueden ser difíciles de desarrollar -y máxime de mantener a través de los años-, pero para el violinista y pedagogo japonés Shinichi Suzuki al menos uno de ellos es cosa sencilla de fomentar: la habilidad.  Y es que el virtuoso intérprete estableció desde los años 40 un método de enseñanza musical que descansa en una sola idea: todos los niños tienen talento musical, sólo es cuestión de impulsarlo.

En este sistema pedagógico, llamado precisamente el método Suzuki, incluso los pequeñines de tres años pueden comenzar a hacer música, puesto que aprenden a tocar un instrumento de la misma forma que aprenden a hablar.  De ahí que el propio Suzuki haya denominado su técnica como el método de la lengua materna, ya que toma prestado los mismos procesos de aprendizaje que se dan en el lenguaje: tener un ejemplo a imitar, la repetición constante, el reconocimiento y la motivación. 

La filosofía

“Lo más bonito del método es la filosofía de amor que tiene.  Sí se busca la excelencia y que los niños aprendan a hacer las cosas bien, pero dentro de un marco no competitivo, individualizado y de amor”, destaca Marta Hernández Candelas, profesora de música del Método Suzuki.  “Y es que un método donde se puede aprender a través del amor del maestro y de los padres, y en donde la música es un instrumento para desarrollar mejores seres humanos”, añade la experta.

La idea de reforzar valores importantes para la persona -como la paciencia, la tolerancia, la disciplina y el afán de superación- es otra de las bases en las que se cimienta el sistema.  Por eso, los educadores del método subrayan  que el mismo va más allá de enseñar al niño o al joven a tocar un instrumento.  Su intención es, también, ayudar a descubrir su potencial artístico con el fin de aprender a ser una persona feliz y comprometida con los demás.

La importancia de los padres

En el método Suzuki, el estudiante y el maestro no son los únicos comprometidos con el aprendizaje del instrumento musical.  Según explica la profesora Hernández Candelas, el sistema concede particular relevancia a los padres en la educación musical de sus pequeños, pues son los mayores los responsables de “desarrollar en sus hijos el amor por la música”.  El padre y la madre -o al menos uno de ellos- deben también procurar que el proceso de enseñanza se convierta en una experiencia positiva y estimulante, por lo que  se les requieren que asistan a la clase semanal, practiquen con el niño en la casa e -incluso- aprendan a tocar el instrumento a nivel básico.

“Esa filosofía de enseñanza integral con los padres es una de las cosas que más me ha gustado del método, así como que los niños pueden empezar a tocar un instrumento desde pequeños”, confiesa Polo Díaz, padre de dos estudiantes formados bajo el método: Najomi’tt y Fhamir, de 11 y 10 años, respectivamente.  “El método te enseña, te motiva y te une al niño en esa disciplina”, observa Díaz, añadiendo que su hija comenzó a tocar el violín a los tres años y medio, mientras que su hijo varón hizo lo propio a los cinco.

Un atractivo adicional de este sistema es que, aunque cuenta con 10 libros que representan los distintos niveles de aprendizaje, no busca que los estudiantes compitan entre sí.  Los profesores siempre respetan el ritmo particular de cada niño y desarrollan el talento musical a su paso.  De ahí que no hay un tiempo específico para que el alumno supere los retos planteados por un libro, sino que se estimula para que ellos practiquen las piezas una y otra vez.

“No los vas a ver en un ambiente de competencia.  Los vas a ver como que son pares, y aunque estén tocando la obra más básica, los que están más avanzados van a ayudar a los principiantes”, puntualiza, por su parte, Nilsa Cruz, madre de la violinista de 10 años Sofía Martínez, quien lleva modelándose por el Método desde los tres años.

Además de las destrezas de socialización que alecciona, el método Suzuki aumenta la capacidad de concentración de los niños, desarrolla las habilidades de memoria y motiva el aprendizaje de otras disciplinas.

Calendario del festival

Hasta el martes próximo, la Escuela Libre de Música del Municipio Autónomo de Caguas sirve de sede para el III Festival Suzuki del Caribe.  El evento ofrece   talleres del método Suzuki para niños y  jóvenes, así como seminarios para personas interesadas en certificarse como maestros del método. Para  detalles, llama al 787-746-6644.

 Taller Pre Suzuki

Cuándo  9 al 12 de julio

Diseñado para niños entre las edades de 3 a 6 años (acompañados por un adulto encargado), tiene como objetivo exponer a los niños a la música a través de diversas actividades, así como orientar a los padres sobre el método Suzuki.

Taller de Violín

Cuándo  9 al 12 de julio
 Orientado a estudiantes activos de violín, bajo la tutela de un profesor certificado en Suzuki. El programa incluirá clases individuales, grupales, de lectura y/o movimiento, participación en conciertos, charlas para padres y diversas actividades.

Seminario Intensivo  de Violín

Cuándo  9 al 12 de julio
 Ideado para estudiantes de violín que se encuentren estudiando el Libro 4 en adelante. El programa comprenderá clases individuales, música de cámara, seminarios de instrumento, clases magistrales y conciertos, entre otros. 

Conciertos gratuitos
- Concierto de Facultad viernes 10 de julio, a las 2:00 p.m.
 -Concierto de Violinistas Solistas sábado 11 de julio, a las 2:00 p.m.
- Concierto de Cierre domingo 12 de julio, a las 2:00 p.m.