Como si el tiempo no hubiera pasado, el elenco de la legendaria comedia “Entrando por la cocina” volvió a conectar con el público con una propuesta escénica actualizada sin perder ni una pizca de la fórmula que indudablemente continúa vigente en la memoria y corazón de la gente.

La Sala de Festivales del Centro de Bellas Artes en Santurce se llenó a capacidad en las noches del viernes y sábado para la última reunión del grupo artístico que el productor y presentador Luis Vigoreaux formó hace 37 años. El reencuentro tuvo esta vez un matiz distinto, pues Yasmín Mejías, Pedro Juan Texidor, Víctor Alicea, Waleska Seda, Carmen Nydia Velázquez, Carlos Merced, Lidiette Batista y el mismo Vigoreaux subieron al escenario para darle vida a una pieza con matices de musical. Junto con ellos estuvo como invitada la presentadora e intérprete urbana Jacky Fontánez.

Carlos Merced, Waleska Seda y Yasmín Mejías volvieron a hacer reír con las peculiaridades de sus personajes.
Carlos Merced, Waleska Seda y Yasmín Mejías volvieron a hacer reír con las peculiaridades de sus personajes. (Suministrada José Madera )

La pieza –que hoy, domingo, a las 4:00 pm., tendrá su última función- abre con un saludo espontáneo por parte de Vigoreaux, quien se encarga de preparar al público para lo que verían en breve. Es así como “Don Luis” revela que no se ubicarían en su casa, según propone la comedia original, sino en su nuevo estudio de grabación.

Continúa el calentamiento del público con una aparición especial del siempre querido personaje “Papo Swing”, interpretado por el actor Raúl Carbonell, que entonces vuelve a hacer de las suyas para entrampar a Vigoreaux.

Tremenda sorpresa la que le da "Don Luis" a su empleada doméstica.
Tremenda sorpresa la que le da "Don Luis" a su empleada doméstica. (Suministrada José Madera )

“Entrando por la cocina, el musical”, con la dirección de Gilberto Valenzuela, inicia con la sorpresa que le hace “Don Luis” a su empleada doméstica “Altagracia” de llevarla a su nuevo espacio de trabajo, emoción que a ella le dura muy poco.

A partir de ese momento comienza la entrada y salida de personajes en medio de una serie de conflictos y situaciones, como es el robo del catalítico de “La Prieta” de “Tato”, la posible revelación de la verdad de “Guille” al “Locón, el entusiasmo de “Don Luis” por inaugurar su estudio con el lanzamiento de una nueva artista de música urbana, interpretada por Jacky Fontánez, y la introducción de “Guille” al reguetón.

Jacky Fontánez es la invitada especial como novel artista urbana.
Jacky Fontánez es la invitada especial como novel artista urbana. (Suministrada José Madera )

La reacción del público con cada aparición de los personajes resultó explosiva, más aún cada vez que se escuchaban las frases popularizadas por cada uno de ellos. Las voces del público se unían en un sonoro coro, provocando aún más las risas.

Mientras se desatan y resuelven los conflictos, el público es testigo de los elementos que le inyectan actualidad a la comedia, como son la integración de la tecnología del celular, los chats, uso del lenguaje inclusivo por parte de “Guille” y la integración de temas musicales de Daddy Yankee y Bad Bunny.

La esencia musical de la pieza se sostiene con varias parodias, como cuando “Tato” desahoga su tristeza con una versión del clásico “El Triste” de José José, y cuando las empleadas domésticas se unen en un grito de liberación con una versión del exitoso merengue de Melina León, “Mujeres liberadas”.

“Guille”, por su parte, tiene un gran cierre con un exclusivo popurrí de los hits de Daddy Yankee, que pone a las empleadas domésticas a ¡hacer el twerking!

"Guille" deja atrás el pop e incursiona en el reguetón.
"Guille" deja atrás el pop e incursiona en el reguetón. (Suministrada José Madera )

Cada una de las piezas musicales contó con el acompañamiento de dos bailarinas, con las coreografías de Lumarie Landrau (Daddy Yankee, Arcángel).

“Entrando por la cocina, el musical” llevó a la audiencia a un viaje de nostalgia, risas ensordecedoras, demostrando una y otra vez que la fórmula de comedia sana con chispas de picardía tiene la capacidad de trascender el tiempo.

“Pareciera que salimos del estudio de televisión y caímos en Bellas Artes. Aquí no ha pasado el tiempo. Es como si hubiésemos estado haciendo el show toda la vida”, manifestó Vigoreaux al término de la segunda función, que fue un lleno total. “Ha sido muy especial volver a juntarnos”, agregó.

La última función será a las 4:00 de la tarde de este domingo, 2 de abril. Aún quedan algunos boletos para la venta a través de Ticket Center (tcpr.com) y directamente en la boletería de Bellas Artes (787-620-4444).

"Papo Swing", acompañado por dos bailarinas, volvió a hacer de las suyas a ritmo de trucos.
"Papo Swing", acompañado por dos bailarinas, volvió a hacer de las suyas a ritmo de trucos. (Suministrada José Madera )