No hay una evidencia que indique que  las artistas puertorriqueñas Luisina Ordóñez, María Luisa Penne de Castillo  y Luisa Géigel se conocieron. Pero, a partir de hoy,   el trío podrá    escenificar ese diálogo que hace décadas les hubiese hecho ver que solas no estaban y que su arte perduraría.

La Galería de Arte de la Universidad del Sagrado Corazón (USC) festeja su XV aniversario en la coyuntura de la inauguración de la muestra Las tres Luisas desde hoy, a las 7:30 p.m. en el edificio Barat Sur. Un quinceañero enmarcado en tres figuras femeninas, en un campo donde  priman los hombres.

“Para los 15 de la galería  tenía que buscar algo que fuera un redescubrimiento y entregarle a la comunidad un aspecto femenino”, ilustra Adlín Ríos Rigau, fundadora y directora   de la galería, sobre esta celebración de raíces culturales.

Debido a ese  cumpleaños, y para redimir del   olvido a este triunvirato, la galería excava la trayectoria de Las tres Luisas. Ríos declara que la muestra “celebra la vida de tres pioneras que tuvieron en común que fueron artistas que estudiaron en el extranjero y (que fueron)  mujeres que se dedicaron alma, vida y corazón a la enseñanza del arte en nuestro país”.

A Luisina, María Luisa y Luisa también las aúna el que la sociedad les plantó unos frenos a su producción artística. Y es que cada una, en momentos diferentes,  -según Ríos- trabajó el tema del desnudo, provocando un grito de protesta que emanó de los círculos culturales de la época.

“Fue inaudito la falta de aceptación, el rechazo y lo agrio que resultó la reacción de la sociedad cultural. Fue el sector que iba a las exhibiciones el que no aceptaba desnudos que provenían de un pincel femenino”, critica Ríos.

No es extraño que sus vidas  se deslizaran hacia la enseñanza y que  sus discípulos fuesen sus válvulas de escape. Ríos expone que éste fue quizá un camino obligado  para estas hacedoras de arte “porque no les permitían florecer con la misma libertad que  a los varones. Nunca sabré si se dedicaron más a la enseñanza porque su época no las dejó ser más artistas”.

Por eso, y con atisbos de indignación, Ríos señala “estas mujeres que surgieron como velitas en la oscuridad no lograron brillar; es muy lamentable…”. 

Ahora, pese a todo, estas mujeres  brillarán. Pese a que su llama estuvo apaciguada por ciertos sectores de la sociedad, hoy el colectivo podrá  valorarlas,  y a su arte de avanzada.

 De hecho, Ríos confía que la exhibición Las tres Luisas “sea motivo para que otras instancias culturales del país, o instituciones museográficas del país, que tienen más espacio y  recursos, hagan unas grandes exhibiciones de ellas”.

***La exhibición durará hasta el 30 de mayo. Para más detalles, llama a la Galería de Arte de Sagrado al 787-728-1515, ext. 2561.

 Biografías de Las tres Luisas

Luisina Ordóñez 
 (San Sebastián, 1905 - San Juan, 1975) 
 Pintora y profesora.
 
 “Luisina hace unos paisajes espectaculares que van desde unos muy realistas hasta otros muy expresionistas con grandes planos cromáticos que son una joya. La figuración, sus retratos,   son simplemente maravillosos”.
   Funda su escuela de arte en Santurce, la cual permaneció abierta durante un año. 
 

María Luisa Penne de Castillo  
 (Ponce, 1913 - San Juan, 2005) 
 Pintora, grabadora y educadora.

“No solamente pintaba al óleo con una gracia increíble, sino que  las acuarelas de la Penne son increíbles”. Era muy polifacética y tan adelantada a su época que   llega a hacer expresiones abstractas usando corcho y plástico. 

Dirigió el Departamento de Bellas Artes del Instituto Politécnico de San Germán y  fue profesora de la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez. 
 
Luisa Géigel
(San Juan, 1916 - San Juan, 2008)
Pintora, escultora y profesora. 

“No sólo fue una gran pintora, sino que fue la primera mujer escultora de Puerto Rico; entró en el medio masculino, el medio del trabajo, de la fuerza, del material que uno lucha”. 

 Fue profesora de dibujo y escultura en la Universidad de Puerto Rico entre 1958 y 1986.

Fuente: Adlín Ríos Rigau

Los alumnos ante las profesoras

Las tres Luisas no se pueden desligar de cómo sus presencias y  enseñanzas incidieron en la formación de sus estudiantes.

Antonio Martorell

Dibujante, pintor, grabador puertorriqueño
 “(Luisina) me impactó muchísimo porque era una mujer  carismática, con una gran personalidad y una estampa deslumbrante. [...] Radiaba una luz  que yo creo que viene del entusiasmo  que tenía por la pintura y todo lo que se relacionaba con ella”
 
Noemí Ruiz

Pintora y grabadora puertorriqueña

“Yo soy artista y educadora por María Luisa (Penne). Lo que soy en el arte se lo debo a ella porque yo no sabía que podía estudiar arte. [...] Me preguntó 'por qué no te tomas un cursito de arte'. Ay, ahí cambió mi vida. Era una mujer de gran sensibilidad, era una educadora increíble, se daba por completo al arte y a sus estudiantes”

Rafael Trelles

Artista plástico puertorriqueño

 “Doña Luisa Géigel transmitía a todos sus estudiantes una seriedad y una profundidad como artista y educadora. Ella asumía el arte como si fuera un apostolado que tenía incluso implicaciones espirituales”