El maestro Pablo Casals es considerado como uno de los más grandes violonchelistas que ha dado la música. Sus famosas composiciones y la sutileza y hermosura de su ejecutoria en dicho instrumento fueron alabadas por muchos, incluyendo al ex presidente John F. Kennedy, con quien llegara a establecer una buena relación. Con igual firmeza, defendió sus posturas políticas en contra de la dictadura de Franco en España y la independencia de Cataluña del resto de la nación.

Fueron sus posturas ante la dictadura las que le llevaron a regresar a Puerto Rico, lugar en el que había nacido y al que amó toda su vida. Luego de su muerte, y como parte de las peticiones que hiciera en vida y dejara en su testamento, su viuda, Marta Casals, comenzó el proceso de buscar un espacio en donde conservar su legado. Fue, entonces, en el 1977 cuando abre sus puertas el Museo Pablo Casals, en el mismo lugar donde se encuentra hoy, en la plaza San José del Viejo San Juan.

Sin embargo, con el pasar de los años, la estructura ha ido desmejorando, haciendo obligatorio el cierre de algunas de sus salas, que ya eran pocas para la cantidad de gente que lo visita y las reliquias que alberga. Estas razones han llevado a su administración a tocar las puertas del Taller de Diseño Comunitario de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Puerto Rico (UPR), que se ofreció a realizar distintas maquetas de lo que representará una mejora y expansión del edificio existente.

Museo con propósitos

Según José Delannoy, curador del Museo Pablo Casals, “este espacio nació hace 30 años ante la necesidad de que quedaran reflejados los primeros años en que empezaron a madurar las principales instituciones musicales que el Gobierno de Puerto Rico organizó con la ayuda de don Pablo. En la Isla hubo siempre una cultura musical, pero la llegada de Casals fue lo que ayudó a materializar instituciones como el Festival Casals, que comenzó en el 1956, y bajo el Festival Casals, Inc., se crea la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico en el 1958 y el Conservatorio de Música en el 1960”.

Actualmente, el Museo cumple con varios objetivos, como lo es difundir y preservar el legado del maestro Casals, hacer accesible al público la historia de la música clásica en Puerto Rico a lo largo de los pasados 50 años y ofrecer un espacio para que tanto visitantes internacionales como locales se enfrenten físicamente con la cultura musical de la Isla.

El Museo Pablo Casals ha estado ubicado, desde su fundación, en el mismo espacio del casco antiguo. Sin embargo, con el pasar de los años, las condiciones de la estructura se han afectado grandemente, obligando a la administración a cerrar parte de las salas. De igual forma, el lugar, de por sí, es bastante pequeño, lo que “dificulta el espacio de exhibición, la cantidad de objetos que se exhiben y el número de personas que puede entrar al Museo”, añadió Delannoy.

Expansión y Mejoras

Con estas necesidades de mejorar la estructura del edificio y con la intención de expandirlo aprovechando un patio en la parte posterior del mismo, los administradores del Museo se acercaron a las puertas del Taller de Diseño Comunitario de la Escuela de Arquitectura de la UPR.

Fundado por el arquitecto Edwin R. Quiles, y dirigido actualmente por el profesor y arquitecto Elio Martínez Joffre, este taller sirve como centro de asistencia técnica para organizaciones comunitarias que trabajan para el mejoramiento ambiental de sus comunidades y ciudades.

Según Martínez Joffre, “este proyecto surge como una respuesta a la necesidad que tienen muchos grupos de la sociedad dispuestos a preparar proyectos de desarrollo para resolver problemas que afectan su calidad de vida, pero que por falta de recursos no pueden tener acceso a estos servicios”.

De esta forma, por los pasados nueve años, el Taller de Diseño Comunitario se ha encargado, principalmente, de crear proyectos arquitectónicos para comunidades que no tienen los fondos suficientes para los gastos que representa contratar a un arquitecto. De esta forma, “acercamos a las comunidades una profesión que parece ser elitista, a la vez que les damos a los estudiantes de arquitectura la oportunidad de tener una experiencia real de trabajo, en la que tienen que atender las necesidades de un cliente”, señaló Martínez Joffre.

Propuestas realizadas

Cuando José Delannoy se enteró de la existencia del Taller, acudió con sus demandas a donde Martínez Joffre. “Desde un principio la idea de trabajar el proyecto del Museo me pareció muy interesante. Primero, por tratarse de la figura de Pablo Casals; segundo, por ser un proyecto en el Viejo San Juan; y, tercero, por tratarse de un patrimonio histórico, lo que representa un desafío al momento de hacer un diseño”, aseguró el arquitecto.

Por esta razón, por un espacio de dos semanas y media, un total de 21 estudiantes, algunos de ellos procedentes de la Universidad Nacional Autónoma de México bajo la tutela del arquitecto Germán Salazar, trabajaron en el diseño de siete maquetas para la futura ampliación del Museo.

Luego de varias horas de presentación y de la votación, realizada por un grupo compuesto por arquitectos y representantes del Instituto de Cultura Puertorriqueña, se escogió la maqueta diseñada por los estudiantes Alberto Fernández, Llorelys Martínez y Mariana Ortiz como ganadora. Esta maqueta se destacó por respetar la totalidad del edificio existente, a la vez que añade un anexo ultramoderno que rompe con el discurso arquitectónico del casco sanjuanero. Sobre su propuesta, Fernández mencionó que “vimos el concepto del anexo como el mismo exilio del maestro Casals. Hicimos una modificación que se acopla al edificio existente, pero sin ninguna intervención física en el mismo, o sea, máxima expansión con máxima conservación”.

Detalles

Luego de este proceso, la administración del Museo se embarca en el proyecto de buscar fondos para llevar a cabo la construcción. De igual forma, el Taller de Diseño Comunitario comenzará a trabajar en el proyecto de la casa de la madre de Pablo Casals, Pilar Defilló, en Mayagüez.

Para información sobre el Museo Pablo Casals y el proceso de renovación, llama al 787-723-9285.