Adiós a un actor de alto rango

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 18 años.
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El actor puertorriqueño William Agosto, recordado por su personaje del “Policía Pichón”, falleció ayer, martes, a las 5:15 de la madrugada, en un hospital en la ciudad de Tampa, Florida.
El artista cayeyano, de 83 años, murió tras una incontrolable infección en la vesícula, informó su hijo William Agosto en entrevista telefónica con PRIMERA HORA.
El 13 de diciembre de 2007 el actor viajó con su esposa, Aracelys Gómez, a la ciudad de Tampa para visitar a unos familiares de ella. Fue allá donde comenzó a quejarse de un fuerte dolor y fue hospitalizado. Los doctores, dijo el hijo, tomaron la decisión de no operarlo debido a su edad y lo acelerado de la infección.
William Agosto, quien falleció acompañado de su esposa, fue diagnosticado con Alzheimer hace dos años, pero todavía reconocía a toda la familia, indicó el hijo.
Los restos del artista serán trasladados a la Isla y podrían arribar este jueves. Será velado en la funeraria Borinquen Memorial en Caguas y luego sepultado en el Cementerio Nacional de Bayamón.
El personaje de “Policía Pichón” fue muy querido por el actor, quien como último deseo pidió ser velado vistiendo su uniforme de policía, precisó su hijo.
Y es que en la vida real, William Agosto tuvo rangos honoríficos de ese cuerpo. El rango más alto, coronel honorífico, lo obtuvo en 2004, y le fue otorgado por el superintendente Agustín Cartagena. De hecho, ayer el superintendente de la Policía, Pedro Toledo, confirmó a PRIMERA HORA que daba el visto bueno para que Agosto sea velado vistiendo el uniforme de coronel.
“Luego de haber estado en las fuerzas armadas (fue veterano de la guerra de Corea), papi quería entrar a la Policía de Puerto Rico, pero le dijeron que la edad mínima para entrar era de 33 años, así que él se marchó porque no tenía la edad. Ahí es que crea el personaje de ‘Policía Pichón’. Debido a la trayectoria como actor y a que puso el nombre de la Policía en alto al no denigrar al cuerpo, le dieron el rango honorífico”, narró el hijo.
Este “actor de oficio”, según lo describe la Fundación Nacional para la Cultura Popular, se destacó en varias producciones de Paquito Cordero, como “La Taberna India”, “Los Kakucómicos” y “A reírse con Yoyo”.
Uno de sus últimos proyectos en la televisión local fue en la comedia “Wilson Wilson”, donde laboró por seis años, recordó el actor Wilson Torres.
Agosto se inició en la televisión en 1954 en varios proyectos dramáticos de Telemundo, donde participó en diversas telenovelas, en las que generalmente caracterizaba a villanos. Paralelamente trabajó en varias producciones teatrales, señala la Fundación Nacional para la Cultura Popular. Fue protagonista del primer largometraje de la División de Educación de la Comunidad, “Un día cualquiera”, y participó en obras teatrales y varios proyectos de televisión.
En 1960 se trasladó a Nueva York, donde estudió, hizo teatro y hasta llegó a dirigir una producción Off-Broadway. Además, fue contratado por la cadena CBS para participar en un proyecto en el que compartió escenas con el actor galés Richard Burton.
En esta ciudad, además, fue pastor de la Iglesia Bautista Emanuel en Brooklyn, según su hijo.
Además de su personaje de “Policía Pichón”, William Agosto es recordado por “Don Memo”, el jefe cascarrabias de Juan Manuel Lebrón en la comedia “En casa de Juanma y Wiwi”.
“Mi papá amaba el teatro. A tal nivel que le decía a los directores que él actuaba con dinero o sin dinero. Amaba lo que hacía”, manifestó el hijo.
Uno de los golpes más duros que vivió el actor fue el asesinato de su hijo mayor a manos de la pandilla Las Avispas en Ponce.
William Agosto tuvo dos hijos de un primer matrimonio y tres con su esposa, Aracelys Agosto, entre los que se encontraba el que murió.
“Fue un ser humano intachable, de principios cristianos, buen amigo, buen vecino, buen hermano. Mi papá está entre uno de los mejores del mundo”, expresó con orgullo William Agosto, hijo.
Compañeros lamentan su pérdida
- Cuqui Torres (comediante): “Era un ser humano especial, bien humanitario. Reflejaba mucha tranquilidad y paz. Cuando me llamaron a darme la noticia me dio un poco de ‘tucutucu’, porque las últimas veces que produje especiales para ‘El show de las 12’, como los 35 y 40 años, siempre se ponía bien nostálgico y lloraba mucho. Lloraba porque le traía buenos recuerdos y sufría mucho por la cuestión de los cambios en la televisión”.
- Wilson Torres (comediante): “Ave María, era tremenda persona. Bien jocoso... nosotros en la producción nos reíamos mucho con sus historias. Era un actor bien disciplinado con su trabajo y siempre se aprendía bien el libreto”.
- Yoyo Boing (comediante): “Lo encontré el otro día en el canal 6, en el programa de Chucho (Avellanet), estaba de visita. Fue uno de los pilares de la televisión… (es) una pena (su fallecimiento). Mi primer programa en televisión fue con él, Myrna de Casenave y Paquito Cordero, fue en los años 50, blanco y negro… ‘Reírse con Yoyo’. Ya conocía a William de antes, del teatro y de realizar shows por la Isla. Fue buen compañero y tremendo actor… bien polifacético, hacía comedia y drama. Una de sus creaciones grandes fue una novela que dirigió Edmundo Rivera Álvarez, se llamaba ‘El hombre de las caretas’. Fue un drama que se presentó y nadie sabía quién era el hombre de las caretas. Era William. También recuerdo el policía ‘Pichón’... ese personaje gustó mucho y hasta la Policía de Puerto Rico lo nombró teniente honorario”.
- Raquel Montero (actriz): “Esta mañana (ayer) alguien comentó, pero no sabíamos si era verdad. Me da una tristeza bien grande. Era un ser humano sensible y maravilloso. Le contabas un problema y se echaba a llorar contigo. La última vez que trabajamos juntos fue en teatro. Hicimos la pieza ‘Que la muerte nos separe’, hacíamos de un matrimonio. Me sorprende grandemente (su muerte)”.
- Víctor Montilla (presidente): “En la Corporación de Puerto Rico para la Difusión Pública nos unimos al dolor de sus familiares y amigos. William fue un ser humano espectacular, un señor actor de cine, teatro y televisión, tuve la oportunidad de laborar con él por muchos años en las producciones de Paquito Cordero. Es una persona a la cual respetaba mucho y recuerdo con mucho cariño, que descanse en paz”.
- Paquito Cordero (productor): “William comenzó con nuestro grupo de trabajo en los comienzos de la televisión. Él trabajó tanto en novelas como en las comedias. En las comedias popularizó ‘el Policía Pichón’ y siempre lo recordamos como una persona que no tenía problemas con nadie, trabajador, un actor de estos disciplinados, que siempre se sabía su libreto. Los recuerdos de William siempre son muy buenos y diría que los nuevos actores debían seguir aquel tipo de trabajo, donde se estudiaba antes de salir a escena, él siempre iba con su libreto bien estudiado, y estuvo trabajando con nosotros hasta que estuve de lleno en la televisión”.
- Awilda Carbia (comediante): “Era un actor muy disciplinado, muy dedicado a su profesión de actor, amoroso con todos los compañeros, una persona muy sentimental, porque con la risa y con la tristeza, era siempre una persona que se emocionaba con mucha facilidad. Lo recordaremos siempre con mucho cariño, porque era todo un caballero también, que se dedicaba a hacer bien a todos los compañeros que estábamos a su alrededor. Lloramos su partida, pero por ahí vamos todos, unos alante y otros más atrás”.
- Jacobo Morales (actor y cineasta)” “Me da mucha pena. A William lo conozco desde los primeros tiempos en la radio. Hacía tiempito que no lo veía… Hacíamos bastante televisión y radio en los comienzos. Siempre fue muy simpático, amable, muy buen amigo, que no tenía variaciones en su estado de ánimo, siempre nos tratamos con mucho cariño”.
- Juan Manuel Lebrón (comediante)” “Hemos perdido un gran actor puertorriqueño, una gran figura. Era un hombre de buenos sentimientos. Tuvimos la dicha de vernos hace poco en ‘El show de Chucho’, porque él quería ver cómo se grababa. Su esposa lo llevó al canal y cuando estábamos en maquillaje nos abrazamos y él lloró, porque era bien sentimental. ‘¡Juanma Román, pase por mi oficina!’, me decía (evocando al jefe gruñón en el desaparecido espacio ‘En casa de Juanma y Wiwi’). Es una pérdida lamentable, sabíamos que estaba un poco afectado de salud, pero esperaba que estuviera un tiempo más con nosotros.

