El exproductor de radio y televisión, Alfred D. Herger celebró sus 84 años de vida, acompañado de sus hijos, Sonny y Grace Marie Herger y, el esposo de éstá, Julio Badillo; demás familiares y amigos, el miércoles en el restaurante Metropol de Guaynabo.

El también psícologo clínico manifestó su alegría de poder compartir, este momento tan especial, con su familia y amigos.

" La estoy pasando bien, me siento contento de celebrar con mi familia y mis artistas, que más que artistas son mis amigos, hermanos. Tenemos muchas historias que contar eso es lo que vale", sostuvo.

Los amigos de Alfred, a quienes en su gran mayoria descubrió su talento y lanzó al estrellato, tuvieron palabras de agradecimiento para el artifice del recordado programa de televisión, “Teeaneger’s Matinée”.

" Alfred fue la persona que me abrió las puertas en la televisión, donde comenzó mi carrera como cantante público, porque ya cantaba en orquesta. Me di a conocer como cantante de la Nueva Ola. El dejó una huella tan grande que, después de ser mi manager continuamos una gran amistad, al punto que, se convirtió en mi compadre, bautizó a mi hijo", recordó el vetetano cantante Sonny Rodríguez,

El ídolo de la juventud de los 70′, añadió que Alfred D. Herger debe ser recordado, “Como un verdadero precursor de talentos de una época. Sin él se hubiese quedado en blanco un espacio en la historia musical de Puerto Rico”.

Para el veterano comediante Adrián García, Alfred es su hermano.

" Nuestra amistad es de más 50 años.

Es mi mejor amigo, mi hermano. De él aprendí mucho. Siempre recuerdo que en el 1976 escribimos la película " La pandilla en apuros", disfrutamos mucho ese momento", rememoró.

Por su parte, el productor de televisión Luisito Vigoreaux resaltó la calidad artística del doctor Herger.

" ...Un gran profesional que hay que querer.

Su próposito en la vida es convertir la gente que tiene talento en estrellas. Tiene ese don de saber quienes van a ser super estrellas, y con eso se nace. No olvido su visión para saber lo que el público quiere y cómo hay que presentárselo, para que disfruten del talento de los artistas".

" Yo lo conocí viejo, yo era un jovencito. Me hacía ponerme pantalones brinca charco, en su programa Teeaneger’s Matinée. Hoy dia es mi padre", abundó Vigoreaux entre sonrisas.

En términos similares de admiración y cariño, se expresaron los cantantes Chucho Avellanet, y Oscar Solo, quienes fueron parte del movimiento musical que revolucionó la década de 1970, La Nueva Ola.

" Pertenecí a su grupo de jóvenes, talento de aquella gloriosa época musical.

Guardo una anédcota interesante con él, cuando me grabó un disco, recuerdo que no teníamos el título del mismo. Descartamos varios nombres hasta que envió uno, que la casa diquera encontró largo, entonces Alfred les dijo, que le quitaran la coma que había entre Oscar y Solo. Y así me di a conocer artisticamente con el nombre de Oscar Solo".

Chucho Avellanet le agradeció el lanzamiento de su carrera.

" Me siento orgulloso de Alfred porque gracias al consejo que me dio, al principio de mi carrera cuando quería grabar boleros que estaban de moda y eran ínterpretados por, Marco Antonio Muñiz, Lucho Gatica, y Roberto Yanés. Èl me dijo: ‘por ahí no vas porque no te vas a enfrentar a esos monstruos. Vamos a entrar a un campo virgen, graba Rock and Roll y después cuando estés pegado, grabas lo que te de la gana. Así lo hice, grabé un disco de boleros y fue todo un éxito", subrayó.