El Día de las Madres, Ivonne Orsini no será la reina. Ese domingo lo ha reservado para ceder el título a su mamá Luz López.

En la candidez de su hogar en Bayamón, la Miss Mundo de Puerto Rico compartió que ya tiene todo listo para agasajar a su progenitora en este día especial. Y aunque reconoce que el verdadero regalo deberá esperar a octubre, cuando intente ganar el título de belleza internacional, ya tiene todo arreglado junto a sus hermanos para sorprenderla este domingo.

“Todos los años hacemos algo diferente, pero la parte clásica es preparar el súper desayuno y la llamamos por teléfono al cuarto para que pase por la cocina o se lo llevamos al cuarto. Ese día ella no cocina, no lava, no hace nada. Ese día se trata como reina. Y siempre salimos a comer o damos una vuelta por la Isla, pero lo importante es estar en familia”, comentó.

Nada de estos planes o inventos de Ivonne sorprenden a su mamá, pues explica que es precisamente lo que su hija heredó de ella.

“Es que se parece a mí porque es alegre, tiene mucha iniciativa y le gusta inventar mucho con la familia. Nosotras siempre inventamos algo para las madres, en verano hacemos un welcome summer y decoramos la casa con cosas de verano, y ya para noviembre, estamos planificando cómo vamos a pasar toda la Navidad”, contó la orgullosa mamá.

Ivonne y Luz son muy unidas. Desde niña, Ivonne sintió atracción por el deporte y arrastraba a su mamá a cada invento, a cada práctica. Y Luz, feliz.

“Ivonne no era traviesa, pero siempre quería estar metida en todo. Si en la escuela hacían de jibarita, ella era la jibarita, ella se metía en todo y cuando llegaba a la casa, ya se había comprometido y tenía que estar con ella para arriba y para abajo y comprarle todo lo que necesitaba”, dijo Luz, aún disfrutando el recuerdo.

En la cancha de la belleza

No sólo Ivonne Orsini lidió con el abrupto cambio de las canchas a las pasarelas. Su mamá, que disfrutaba mucho el bembé que se armaba en los juegos de baloncesto y voleibol, también debió adaptarse al mundo de la belleza.

Entre risas recordaron cómo gozaban en las canchas cuando Ivonne tenía competencias deportivas de la escuela y hasta allí llegaba la mamá con el resto de la familia y cada uno con un instrumento musical para armar el rumbón de apoyo.

“Nosotras nos pompeábamos cuando los escuchábamos tocar”, recordó la ahora reina, en referencia a su equipo.

“Antes iba en mahones, con camisa y con mis congas, y ahora voy con tacos y trajes. A veces lo extraño. Cuando veo juegos en televisión, veo las mamás gritando y me acuerdo mucho. Pero esta etapa la disfruto igual. Me siento muy orgullosa de lo lejos que ha llegado, compitiendo con chicas tan bonitas y de buenas cualidades. Y la tengo que apoyar hasta el final. Comencé con ella y ahora hasta Ucrania”, expresó Luz.

En esta primera experiencia en la belleza, Ivonne también se llevó arrastrada a su mamá y la utilizó como promotora. Después de todo, si en el deporte la había ayudado tanto, no encontraba que en los certámenes hubiese tanta diferencia. Pero había un requisito: los instrumentos se quedaban en casa.

“No sabía nada, aprendí en la marcha, según sucedían las cosas. Le preguntaba a otras mamás… sabía que ella se iba a destacar porque tenía mucha iniciativa, muchos deseos, mucho interés. Ella siempre dice que va a ella, que va a llegar lejos, y definitivamente va muy lejos, porque va para Ucrania”, apuntó la también progenitora de Jackeline, Elizabeth y Ramón.

La reina de 19 años reconoce que aún le falta trabajar fuerte para lograr su objetivo de conquistar la corona de Miss Mundo Internacional por segunda ocasión para la Isla.

Pero asegura que está totalmente enfocada en su meta y que la disciplina que ha adquirido del deporte le ayudará en su deseo de triunfar.

“Estoy comenzando en esto, pero me he dedicado a ver cómo han sido los certámenes anteriores y creo que buscan a una mujer sencilla, humilde, con naturalidad, que se dé al pueblo y que sea sensible. Creo que buscan más eso que una mujer comercial y coqueta”, opinó.

A Luz, por su parte, no le tiembla la mano al momento de apostar por su hija, tal y como lo hizo en incontables ocasiones en las competencias deportivas.

“Como toda madre, uno ve al hijo que uno diseñó con su pincel y que desde pequeña le dio destrezas y valores. Y la veo que es una buena candidata, pero reconozco que hay muchas que irán tan preparadas con ella, pero voy a la mía”, dijo con una enorme sonrisa.

Ahora sólo falta esperar para conocer si Luz recibirá un segundo regalo de madres en el mes de octubre, cuando Ivonne Orsini compita por la corona de Miss Mundo Internacional en Ucrania.

Y las congas y los panderos, si le dan permiso, Luz también los llevará.