Vivió su vida con intensidad  y pasión, y sus allegados la despidieron con esa misma entrega que tanto la caracterizó.

En la tarde de hoy, jueves, familiares y amigos de la fenecida actriz puertorriqueña Esther Mari participaron en una ceremonia en memoria de la artista, quien murió el pasado domingo a los 80 años de edad debido a complicaciones cardiorrespiratorias.

El cuerpo de la actriz fue cremado, como fue su deseo, por lo que se llevó esta íntima actividad en una de las capillas de Celestium, en Carolina. Dos fotos grandes de Esther Mari estaban ubicadas en el altar de la capilla y, en el centro, la urna con sus cenizas.

Ángela Mari, hija de la artista, en compañía de su hermano Humberto Pimentel y su hermana de crianza, Norma Luzunaris, se mostró tranquila, pese a la tristeza que la embarga, y agradeció a las personas que asistieron a la ceremonia, la cual fue oficializada por los sacerdotes Ricky Gerena y Pedro Van Marissing.

“Lo más importante para mí es agradecer tantas y tantas muestras de amor en este momento”, dijo la también actriz, quien vistió todo de blanco.

“Esther dejó un legado importante y fue su entrega al teatro,  instrumento que utilizó como motor para la liberación de nuestra patria”, agregó ante la mirada de decenas de personas.

Ángela Mari reiteró que su madre amó profundamente a Puerto Rico y que “su amor hacia la patria es algo que la marca”.

“Es un orgullo para mí haberla tenido como madre y le agradezco toda mi vida”, manifestó con serenidad.
La ceremonia tuvo varios momentos emotivos, entre ellos, cuando la vocalista Lissy Estrella interpretó el tema “Ave María”, por “pedido” de la propia Esther Mari, según contó.

La cantante Jossie Latorre también movió los corazones de los asistentes al interpretar una canción en la  que hablaba del amor de una madre.

Con las madres “lo cotidiano se vuelve mágico”, decía una de las líneas del tema.

Iris Jackson, amiga de la fenecida actriz, por su lado, leyó una carta en la que indicó que Esther Mari siempre tuvo como norte la justicia. También relató cómo su amiga, a quien describió como un tanto despistada, en un punto álgido de la persecusión política contra los independentistas en Puerto Rico le dijo a ella que se iba a ir de Puerto Rico si las cosas seguían empeorando.

 “Cuando le pregunté a dónde se iba a ir, me dijo muy seria: 'Pues a Vieques'”, expresó sobre su amiga, quien nació y se crió en la Isla Nena.

“Te hemos llorado amiga del alma porque no está prohibido llorar”, agregó Iris Jackson.

 Acto seguido Silverio Pérez, acompañado de Jossie Latorre, interpretó la canción “Isla Nena”, ante la mirada sonriente de Ángela Mari.

Finalizada esta celebración de vida, los presentes gritaron: “¡Un aplauso para Esther!”. Luego sonó la canción Verde luz, la cual cerró la ceremonia.

Gilda Haddock, Jorge Castro, Suzette Bacó, Iliana García, Ernesto Concepción y su madre Elsie Moreau, Edgardo Huertas, Orvil Miller, Ángel “Junior” Torrealba, Carlos Gallisá, Amneris Morales, Silverio Pérez, Ulises Rodríguez, Luis Rafael Sánchez y Rey Pascual, entre otros,  estuvieron presentes en esta celebración  en la que abundaron los aplausos.

El sábado, a las 6:00 de la tarde, se llevará a cabo en el Ateneo Puertorriqueño, en Puerta de Tierra, un homenaje y celebración de la vida y obra de Esther Mari, el cual está abierto al público general.