La actriz Christina Applegate publicó sus memorias, “You With the Sad Eyes”, los detalles de la noche de los MTV Video Music Awards de 1989 en la que dejó al actor Brad Pitt por un músico de rock.

En aquel entonces, Applegate tenía 17 años y ya triunfaba con la serie “Married With Children”, mientras que un joven Brad Pitt, de 25, apenas comenzaba su camino en el cine.

Vestida en un diseño de Ceil Chapman que la hacía sentir “increíble”, la actriz llegó a la gala de los VMAs del brazo del galán del momento, pero la noche daría un giro inesperado. “Me sentí tan poderosa y segura de mí misma que, al terminar la ceremonia, decidí marcharme con Sebastian Bach”, expresó sobre el líder de Skid Row, un rockero canadiense que por entonces tenía 21 años.

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Reconocida por éxitos como “Samantha Who?” y la aclamada serie de Netflix “Dead to Me”, a sus 54 años la actriz publicó sus memorias, donde reveló diversas anécdotas. Applegate explicó que en 1989 el histrión todavía no era “El Brad Pitt” que el mundo adoraría después, sino simplemente un actor que se abría paso. De hecho, no sería hasta 1991 cuando daría el gran salto definitivo con su icónico papel en “Thelma & Louise”.

“Brad se quedó tristemente solo para llevar a mi mamá a casa. Aparentemente, en una estación de servicio de camino, casi se pelea con un grupo de pandilleros y, como era de esperar, después se enojó mucho conmigo”, recordó.

Sin embargo, la insólita anécdota no terminó ahí. Luego de irse con Bach y dejar a Pitt, se enteró que el rockero estaba en pareja desde hace varios años y era padre de un niño. “Mucho después… dos de las novias estrellas de cine de Brad Pitt me preguntaron si era cierto que yo era la chica que lo dejó atrás en los MTV Video Music Awards... Aparentemente, Brad les había dicho a ambos por separado que todavía estaba enojado conmigo”, continuó.

No obstante, con el tiempo decidieron dejar aquella situación atrás. “Finalmente, acordamos que yo había sido una niña, y aunque él merecía algo mucho mejor, era hora de perdonar a la niña que lo dejó por el cantante principal de Skid Row”, agregó y bromeó: “Por supuesto, Brad ahora es ‘El Brad Pitt’, y Sebastian Bach… bueno, supongo que todavía tiene el pelo largo”, señaló Applegate.

Pese a que mencionó el nombre del tercero en discordia en sus memorias, la realidad es que fue el propio Bach quien admitió ser “aquel hombre”. “Hace poco la entrevistaron en televisión y le preguntaron qué era lo más tonto que había hecho en su vida, a lo que contestó que una noche descartó a Brad Pitt por otro tipo. ¡Y ese tipo era yo!”, contó el músico en 2016 en su propia autobiografía. Pero Bach no solo era la voz de Skid Row; con su estilo glamoroso y su aura de “chico malo”, representaba a la perfección el espíritu de su época. Ese carisma fue el que cautivó a la actriz en los VMAs, lo que convirtió aquella salida en un amor fugaz.

Aunque como explicó Christina, tras dejar a Pitt por el músico, la relación entre ambos no prosperó porque era un hombre comprometido y no volvieron a tener una segunda cita.