Crítica: Captain America: The First Avenger
Lee la reseña de Captain America y ve otro episodio de Pa'l Cine.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 15 años.
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La creación de cada superhéroe responde a su respectiva época de origen. En la actualidad, Estados Unidos no es visto con tan buenos ojos como lo fue durante la Segunda Guerra Mundial, por lo que observamos a alguien como el Capitán América como pura propaganda estadounidense (algo que efectivamente fue), pero cabe recordar que el álter ego del soldado “Steve Rogers” nació en medio de un conflicto mundial cuando los héroes eran más que necesarios, por lo que su propósito no era meramente matar el ocio.
La película Captain America: The First Avenger, del director Joe Johnston, captura muy bien el espíritu de la era dorada de los cómics, cuando no éramos tan cínicos y preferíamos a nuestros superhéroes perfectos, valientes y patrióticos, como Superman. Ahora el personaje regresa a la pantalla grande en momentos cuando prácticamente se exige que los héroes sean imperfectos, “oscuros” y que atraviesen una crisis existencial para seducir al público.
Ni Johnston ni los guionistas pretenden convertir al personaje en algo que no es, por lo que se mantienen fieles a la esencia del mismo presentándolo como un símbolo de la lucha contra los nazis en los años 40. De hecho, el filme funciona mucho mejor que otras recientes producciones de Marvel por prescindir casi por completo de sus lazos con The Avengers, algo que entorpeció seriamente el desarrollo de las tramas de Iron Man 2 y Thor al no permitirle ser sus propias películas, sino preámbulos al mega estreno del 2012.
Fuera de un breve prólogo y epílogo, la historia se desarrolla completamente en los primeros años de la década del 40 cuando el debilucho y febril joven “Steve Rogers” (Chris Evans) se ve rechazado una y otra vez por el ejército estadounidense. Todo eso cambia cuando un científico alemán le inyecta un suero que aumenta exponencialmente sus habilidades físicas, convirtiéndolo en un súper soldado. Su misión será derrotar a Hydra, la división de los nazis especializada en la búsqueda de artefactos sobrenaturales y liderada por el desquiciado “Johan Schmidt” (Hugo Weaving).
Entre los mayores aciertos del largometraje está su elenco. Evans se proyecta convincentemente como el líder que debe ser mientras que a Weaving el papel de “Red Skull” le cae como anillo al dedo. A su roles protagónicos se le suma el buen trabajo de los actores secundarios, particularmente Tommy Lee Jones como el coronel “Chester Phillips”, superior del Capitán América, y Hayley Atwell como “Peggy Carter”, no sólo el interés amoroso –el cual funciona muy bien- sino miembro activo de la lucha de los aliados. Es gratificante ver a una mujer en este tipo de película y que no sea la típica doncella en peligro.
La dirección artística es excelente -Johnston pinta la cinta de tonos sepia que complementan perfectamente el diseño art deco- al igual que el uso de efectos especiales, como el utilizado para trasplantar el rostro de Evans al de un actor más flaco y pequeño del mismo modo que se vio en The Curious Case of Benjamin Button. Sin duda ambas cualidades se deben apreciar mejor en la versión 2D de la película, puesto que el 3D –aplicado en posproducción-, no sólo no le aporta nada, sino que hace que todo se vea más opaco y le resta definición.
La cinta no está exenta de problemas. El ritmo sufre algunos tropiezos que pudieron ser solucionados acortando levemente la duración. Por otro lado, mientras las escenas de acción están bien dirigidas y transmiten un gran sentido de aventura, nunca alcanzan los niveles de emoción que deberían. Quizás se deba a que esperamos algo extraordinario de un superhéroe cuyos poderes se limitan a tirar puños y patadas o lanzar su escudo contra sus enemigos, pero así es el personaje.
Al final, el mayor cumplido que le puedo dar a Captain America: The First Avenger es que por primera vez desde que se anunció el proyecto estoy entusiasmado por ver The Avengers el año que viene. La película no es perfecta ni el mejor estreno del verano, pero sí es muy entretenido y divertido. En esta época del año, eso es suficiente.
P.D. Quédense hasta el final de los créditos para que vean un preview de The Avengers.

