No importa cuántas veces se presente la cantante Ednita Nazario en el Coliseo de Puerto Rico, el mariposeo se le posa en el estómago al punto que ni hambre le da.

Al mediodía de ayer apenas había ingerido un yogur. Mejor así, dice, pues prefiere trabajar con el estómago vacío.

Pero, por más nervios que pudiera tener, la artista lucía radiante, feliz y sumamente segura de lo que quiere proyectar desde la elaborada tarima (sobre todo en las luces) que la acogerá desde hoy hasta el domingo.

¿Cómo están los nervios?

Es imposible decirte que estoy completamente tranquila, porque eso no es verdad. Estoy tranquila, pero no estoy tranquila, o sea, tengo nervios, tengo muchos nervios, tengo mariposas en el estómago...

¿Qué quieres dejar esta vez en la mente del público?

Una renovación, que nunca uno debe dejar de renovarse y que el cambio tiene que ser de adentro hacia afuera. Yo he pasado por muchísimos procesos de aprendizaje y creo que estoy en un momento precioso de mi vida, donde lo puedo manifestar, me siento libre, me siento con la libertad de ser quien soy, de decir lo que quiero decir, de hacer lo que quiero hacer, con un entusiasmo nuevo, con una energía nueva, fresca y me siento que eso es lo que quiero dejar en el escenario.

Tan dulce y amargo, tan suave y rabioso como suelen ser sus canciones, será el espectáculo.

“El montaje tiene momentos etéreos, que es donde quiero reflejar lo espiritual; momentos de diversión, momentos de identidad puertorriqueña; momentos de mi identidad como mujer del siglo XXI, asertiva, con fuerza; momentos de romance; momentos de compartir, de reclamar, de pelear; momentos pasionales fuertes y un poco es un recorrido entre la parte nueva de mi vida (disco Soy), pero también un de aquí vengo.

¿Serán cuántas canciones?

Vamos a hacer 24 incisos, pero en esos hay medleys. Canciones como tal serán más de 30. El show va a ser intensito.

¿Cómo inicia el show?

Empezamos con una estampa bien chévere, donde el reflejo, digo que es mi ejército de ángeles de buena vibra, de buena onda, con una declaración de que yo soy como soy. Empieza el show bastante fuerte, después entramos a unas partes más emotivas, después tenemos un par de sorpresitas... y el final es el final, fuerte...

¿Cómo te estás complaciendo con este concierto?

Lo que extraigo de todo esto y que es lo que traigo también curiosamente, es la certeza de que uno tiene que estar cómodo con quien uno es y creo que la felicidad estriba en eso, en tu estar confortable contigo mismo. Y eso lo que trato siempre de reflejar, pero en este show más todavía, porque hemos tomado unas decisiones bastante osadas. Básicamente que hice el show que soñaba hacer.

¿Cuál es ese show?

Un show que tiene novedades, como tiene una reafirmación de dónde vengo, quién he sido y que me siento feliz de ser quien soy. La seguridad de que estoy en un momento personal muy sólido, muy feliz, muy entusiasmada y con ganas de arriesgarme a hacer cosas como siempre, pero ahora tal vez con más tranquilidad.

¿Has estado en control de la producción?

Absolutamente. Metí la cuchara en todo. Siempre lo hago, pero te diría que en esta ocasión más.