Esther Mari celebra entre amigos sus 80 años
La actriz festejó ayer sus 80 años con una bohemia, entre risas y gratos recuerdos.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 16 años.
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Llegó a la cita justo a tiempo. Salió bien arreglada, con su pelo semirrecogido y con el ánimo de una guerrera que quiere seguir viviendo con intensidad.
La actriz Esther Mari celebró ayer entre familiares y amigos sus 80 años de edad en el hogar Golden Age Care, en Hato Rey, donde vive actualmente.
La experimentada actriz fue sorprendida con una fiesta, en la que no faltó la bohemia, los recuerdos y la risa.
El actor Jerry Segarra, quien asistió al agasajo acompañado de su esposa y sus dos hijas, deleitó a la artista con varias canciones que cantó con guitarra.
Esther Mari se vivía cada tema, cerrando sus ojos y tarareando varias de las canciones.
“Verla hoy tan bien es increíble porque hace dos semanas estuvo en estado crítico”, señaló a este diario Ángela Mari, hija de la actriz, sobre el estado de salud de su madre, quien hace dos semanas enfrentó una dura neumonía, la cual se le combinó con su padecimiento de artritis reumatoide, diabetes y problemas de circulación sanguínea.
Pero ayer no había ni un ápice de dolor, ni de enfermedad en el cuerpo de Esther Mari. Todo lo contrario, estaba feliz, cantando y hasta moviendo sus hombros.
“Mami, te ves espectacular”, le dijo Ángela Mari a su madre, a lo que ésta le contestó: “Pero yo siempre me he visto espectacular”. Ese sentido del humor lo mantuvo la veterana artista durante toda su fiesta a la que asistieron Victoria Espinosa, Luz María Rondón, Luisa Justiniano, Elsie Moreau, Félix Díaz, Amneris Morales, Gerardo Santana, Roberto Martínez de la Torre, e Iris Jackson, entre otros amigos. También estuvo presente el otro hijo de la actriz, Humberto. Mientras seguía la bohemia, Esther Mari tiraba besos, abría sus expresivos ojos y decía alguna que otra frase.
“Yo estoy de maravilla, a veces lloro, a veces río, pero de lo más bien”, alcanzó a decir cuando este diario le cuestionó cómo se encontraba.
Sus amigos, mientras, hacían todo lo posible para que ella disfrutara. Le cantaron Cumpleaños feliz, Las mañanitas y hasta la versión boricua de feliz cumpleaños. Cada melodía, cada expresión de amor, iluminaban el rostro de Esther Mari, a quien le dedicarán la función del 28 de noviembre de la obra Esperando a Godot, la cual se llevará a cabo en el Teatro Coribantes, en Hato Rey.

