Fallece la actriz Esther Mari
La actriz puertorriqueña Esther Mari falleció en la madrugada de hoy, domingo, por complicaciones cardiorespiratorias.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 16 años.
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“Fue una guerrera en todo lo que hizo en su vida”, con estas palabras, la actriz Ángela Mari resumió lo que fue la vida de su madre, la actriz Esther Mari, quien falleció hoy en la madrugada, a los 80 años de edad.
La veterana actriz murió a consecuencia de problemas cardiorrespiratorios mientras dormía en el hogar Golden Age Care en Hato Rey, donde residía, informó Ángela Mari.
La artista llevaba desde finales de octubre delicada de salud, luego de sufrir una neumonía, la cual se le combinó con su padecimiento de artritis reumatoide, diabetes y problemas de circulación sanguínea. Pero el pasado 14 de noviembre no había ni un ápice de dolor ni enfermedad en el cuerpo de la actriz, cuando un grupo de familiares y amigos la sorprendieron en el hogar que vivía para festejarle su cumpleaños número 80. Ese día, Esther Mari cantó y demostró ese espíritu vigoroso que la caracterizó en su vida personal y profesional.
“La última vez que nos vimos, que fue el fin de semana pasado -pues yo me tuve que ir de viaje-, estaba muy bien y nos despedimos ese día con mucho amor. La realidad es que ella, después que salió del hospital (a finales de octubre), estaba mucho mejor, estaba como en un espacio de reconciliación. La última vez que nos vimos fue bien bonito”, señaló Ángela Mari ayer en entrevista telefónica con Primera Hora.
La también actriz confesó que ella, así como sus hermanos, Humberto Pimentel y Norma Luzunaris, se encuentran tranquilos pese a la tristeza que los embarga debido a la pérdida de su madre.
“Estoy bien tranquila porque el médico me había preparado. Además, yo siempre estuve ahí con mami y eso me da tranquilidad”, agregó.
Ángela Mari señaló que le gustaría que el público recordara a su progenitora como una mujer fuerte de espíritu, quien siempre defendió la lucha de la independencia para su país.
“Me parece que de las cosas más valiosas que dejó Esther en su vida fueron su fuerza de espíritu, ese disfrute por la vida, que fue algo que la caracterizó de manera singular, y su entrega y su lucha por la patria... Para ella, el teatro siempre fue un escenario de lucha”, manifestó Ángela.
Los restos de Esther Mari serán cremados como fue su deseo y se llevará a cabo una ceremonia en Celestium, en Carolina, esta semana. También habrá otra actividad en el Ateneo Puertorriqueño en memoria de la artista. La fecha y horarios de ambas ceremonias serán anunciados entre hoy y mañana.
Mientras, hoy a las 4:00 de la tarde en el teatro Victoria Espinosa, en Santurce, se celebró en memoria de la actriz la obra Esperando a Godot, dirigida por Rafael Acevedo. Dicha función de la pieza, a cargo de la compañía Teatro de la Comedia, había sido planificada en homenaje a la actriz, antes de su fallecimiento.
Esther Mari nació en Vieques el 14 de noviembre de 1930 y comenzó sus estudios de actuación en la Universidad de Puerto Rico y luego los continuó en Nueva York, bajo la tutela de la destacada actriz Estella Adler. En la comunidad puertorriqueña en Nueva York se destacó su participación en novelas radiales y teatro latino. A su regreso a Puerto Rico se unió activamente a los repartos de las obras de teatro auspiciadas por el Instituto de Cultura y el Ateneo Puertorriqueño, según se desprende de una biografía escrita por el dramaturgo Roberto Ramos-Perea.
Esther Mari participó como actriz en más de 300 trabajos teatrales en Puerto Rico, en un centenar de proyectos televisivos y en más de 20 películas.
De su labor en el cine puertorriqueño destaca su actuación en Callando amores, Sudor amargo, La guagua aérea y en varias producciones de Jacobo Morales.
Su más reciente reconocimiento le fue otorgado por el Ateneo Puertorriqueño en el 2001 cuando se le dedicó el XXI Festival de Teatro, en una ceremonia que contó con la participación de la clase teatral del país.
Al comenzar sus padecimientos, Mari se retiró paulatinamente de la escena, siendo su último trabajo cinematográfico una breve participación en la película Ángel de Jacobo Morales y El color de la guayaba de Luis Caballero.
Amante de su patria
Además de ser una destacada actriz, Esther Mari fue una mujer que luchó por la independencia de Puerto Rico, uniéndose a diversos grupos políticos y culturales que reclamaban la libertad para el país, según Ramos-Perea. La artista participó activamente en la lucha para sacar a la Marina de Vieques y se pronunció sobre dicha situación en diversos foros públicos.
Hoy, el país le dice adiós a esta actriz puertorriqueña, quien deja como legado una carrera artística que se destacó por su profesionalismo y compromiso, así como por su entrega y amor a su patria y a su gente.

