Allá para 1995, en pleno apogeo de su carrera como actriz y animadora de televisión, Ivonne Goderich tomó la difícil decisión de renunciar a todo, para dedicarse a su esposo y a su hijo. Una serie de circunstancias en las que a estas alturas del juego no quiere especificar, provocaron su alejamiento de los escenarios.

Pero al igual que un abogado nunca deja de serlo, la artista siempre se ha sentido artista y es por eso que poco más de una década después asegura que siempre estuvo presente, en calidad de productora y escritora de teatro junto a su esposo, Xavier Cifre.

“Puedo decir que fue una temporada maravillosa. Desde que renuncié a la animación del programa ‘A toda máquina’, que se transmitía por el Canal 6 y que estaba dedicado a las competencias escolares, me dediqué a producir teatro. Escribir también fue una gran pasión”, dice en referencia a la obra de su autoría “Y la lluvia también”, de la cual también fue su productora ejecutiva.

Con esa pieza recorrió una gran parte de la Isla, actividad que aún continúa desde el 2006.

“En el ínterin me fui a Florencia, Italia, por todo un verano, tras matricularme en un curso de escritura creativa y fue toda una experiencia. Como los artistas nunca dejamos de lado el deseo de superarnos, también estudié dramaturgia con Roberto Ramos Perea. Precisamente, a instancias suyas y de mi marido fue que me dediqué a escribir y así nació mi obra. Con toda honestidad, fue una experiencia bien extraña pues, como también actué en la obra tras mucho tiempo lejos de los escenarios, me sentí tan honrada con el apoyo del público pues fue como si nunca me hubiera ido”, señala Ivonne Goderich.

Ahora, la invitación que le hiciera la productora Lolyn Paz para darle vida al personaje de “Pepita”, en la obra clásica de Manuel Méndez Ballester, “Bienvenido don Goyito”, fue suficiente para sacar a flote nuevamente a la actriz que siempre ha habitado en ella.

“Cuando Lolyn me hizo el acercamiento, no me pude negar. Es una obra emblemática de nuestro repertorio nacional. Y aunque es una de época, todavía su temática permanece vigente en nuestra sociedad. Es una comedia con un tema muy serio. Pues habla de la transculturación del puertorriqueño y la influencia norteamericana en nuestra cultura. Fue escrita en los años en los que resurgía la burguesía criolla”, explica la hija de la inolvidable actriz Esther Sandoval sobre esta obra que estrenó el 27 de febrero en el Centro de Bellas Artes de Caguas en funciones para estudiantes.

A pesar de su semirretiro, Ivonne Goderich siempre se ha mantenido atenta a lo que ocurre en el ambiente artístico. La recordada protagonista de telenovelas como “Diana Carolina”, “Tiempo de vivir” y “Corazón de diamante”, esta última grabada en Venezuela, añora el momento en que vuelvan a producirse más melodramas en Puerto Rico, como en antaño.

“Claro que me gustaría que se hicieran novelas aquí y que nuestras historias sean contadas por nosotros mismos, los actores puertorriqueños para el público puertorriqueño”, puntualiza la también madre de Stefan Klajbor, su unigénito que ya tiene diecinueve años.