Las producciones “El bombón de Elena” y “La verdadera historia de Pedro Navaja” le sirvieron de fogueo, pero aún se encontraba en su territorio: la música.

Estos proyectos representaron desafíos, pero ahora la cantante Gisselle se enfrenta a un texto en el que sólo tendrá que actuar. La merenguera participa en la comedia “Divorciadas, evangélicas y vegetarianas”, que sube a escena a partir del 22 de agosto, a las 8:30 de la noche, en el teatro Francisco Arriví en Santurce.

“Siempre he estado ligada a los musicales, pero como me gustan los retos y las cosas diferentes, estoy fascinada con esta comedia”, comentó en entrevista telefónica.

“Es un reto, porque estoy de principio a fin. En los musicales, se me hace un poco más fácil, pero aquí tengo que fajarme más. El libreto está genial, además de que ha sido una pieza que se ha presentado en muchos países”, agregó quien comparte en escena con Noris Joffre y Gladys Torres.

Aunque le requiere mayor esfuerzo, ella se define como una actriz natural, por lo que no ha tenido que recurrir a clases de actuación. “Eso, uno lo lleva por dentro”, expresó.

Gisselle interpreta a “Gloria”, la vegetariana del trío. Ella es una mujer impulsiva y egoísta, características que, dijo, la alejan inmediatamente del personaje.

La comedia de Gustavo Ott aborda las vidas de estas tres mujeres, quienes hablarán sobre las relaciones sentimentales, la maternidad, la religión y otros temas.

Su participación en las artes representativas y su permanencia en la radio, a través del programa “La perrera”, no significa que esté distanciada de la música. Dijo que se mantiene activa en actividades los fines de semana, aunque, por el momento, no tiene planes de publicar un álbum. Su último disco fue “Libre”, en 2006.

“Me mantengo con mis presentaciones. Ahora mismo no hay algo concreto, no está en planes hacer un disco. Quizás, el año que viene”, señaló.

Aliviada de su afección

Gisselle estuvo la semana pasada hospitalizada por una afección en la garganta.

La artista sufrió de faringitis, no obstante, permaneció siete días en la institución hospitalaria, porque “tenía un desgaste físico”.

“No creo que me haya sucedido por esforzar la voz y no se supone que por faringitis te pongas tan mal. Tenía las defensas por el piso, porque me tumbó”, señaló.

La artista llegó a preocuparse porque se le alteraron los niveles de azúcar y proteínas. “No podía hablar y se me cerró la garganta. No tenía fuerzas. La verdad que me preocupé, porque en el análisis médico estaba descontrolada con el azúcar alta y las proteínas por el piso. Fue horrible, porque no recuerdo haberme sentido así”, comentó quien aún sigue tomando antibióticos para su recuperación.

Acerca de su relación con el pelotero Miguel Negrón, prefirió reservarse los detalles y sólo comentó que está “chévere”.

“Continuamos y estoy chévere. Me mantengo viajando y mínimo nos vemos una vez al mes, aunque él llega en septiembre. Pero ya”, dijo.