Gisselle es toda una abuela ‘paría’
La cantante se está gozando a su nieta Mikaela, hija de su unigénito Viadel, como si fuera de ella.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 7 años.
PUBLICIDAD
La coquetería la lleva en la sangre, por lo que no es extraño escuchar a la cantante Gisselle hablar de las chulerías de su nieta Mikaela, como su atracción por las fotos y vídeos. Claro, luego esa “chispa” de casi dos años quiere ver cómo luce, pero como decimos comúnmente, abuela tiene.
“Es un añoñamiento total”, dijo la artista de la relación que se va formando entre ella y la hija de su unigénito Viadel Hernández. “Ella a mí me derrite. ¡Le aguanto tantas cosas!”.
La etapa de abuela la sorprendió en el mejor momento, dijo, porque aunque sus compromisos artísticos y su nuevo negocio de ropa femenina EtBandida la ocupan, le queda tiempo suficiente para disfrutarla sin prisa. Con su hijo, contrariamente, no tuvo todo el tiempo que deseó, aún así no le falló. En ese sentido agradece el apoyo que tuvo de sus padres.

“Cuando Viadelito era pequeño yo estaba trabajando constantemente y la verdad del caso es que mi tiempo era bastante limitado en muchos aspectos. No es que no tuviera una rutina de mamá y no lo llevara a la escuela, por ejemplo. Sí la tenía, pero no era una mamá normal, con un trabajo normal. Muchas veces estaba de viaje, así que con Viadelito fue un poco de sentimientos encontrados porque sentía que podía fallar, pero gracias a Dios eso no le afectó”, compartió. “Él es ya un hombre maduro y es muy establece en sus cosas, y estoy muy orgullosa de él”, agregó.
La realidad con Mikaela es otra. La niña llega a la casa de “Abu”, como la llama, y si no encuentra dos o tres pares de zapatos, encuentra una muñeca lista para un paseo en coche.
“Ella está en una etapa bien difícil, porque quiere abrir todas las gavetas. Le dices que no, y allá va ella y abre todo poco a poco sonriendo y te va retando. A los perros les hala las orejas, al gato lo arrastra por el rabo... Así que está bien sabrosa en todos los aspectos”.
Mikaela aún no conoce la personalidad artística de su abuela, como tampoco ha entrado en la etapa de escoger su propia ropa y accesorios, pero tampoco hay por qué dudar que pronto se convierta en su modelo preferida.
Gisselle está inmersa en su nueva faceta como propietaria de una tienda de ropa femenina y lo estará más partir del 31 de este mes, cuando abrirá un local en el primer nivel del Centro de Bellas Artes en Caguas.
“Estoy bien contenta, bien feliz, para mí es un juguete nuevo”, comentó del negocio que no descartará la tienda online que mantiene a través de Instagram y Facebook.
“Estoy disfrutando un montón, porque tengo todo el tiempo para hacer cosas que me gustan. Es un momento donde me siento tan libre de ser como soy y feliz de estar bien realizada”.


