Con un aplauso, como tantos que habrá escuchado a lo largo de su vida, fue despedido ayer, jueves, el productor puertorriqueño Paquito Cordero.

“Hasta luego, Papi”, le dijo su hijo Paquitín, quien al igual que sus hermanos Muñeca, Chiqui y Santiago, mantuvo una actitud serena durante el sepelio.

La viuda, Nora, igualmente lo despidió tranquila, en paz. Sólo cuando salía de la catedral en procesión hacia el cementerio Santa María Magdalena de Pazzis, en el Viejo San Juan, pareció desmayar, por lo que fue montada en el coche fúnebre para realizar el trayecto, alumbrado por un ardiente sol.

La emoción, sin embargo, se apoderó de muchos de los nietos del productor, a quienes se les vio llorar abrazados mientras rosas blancas eran lanzadas al panteón.

La productora Cuqui Torres, casi ahogada en llanto, se despidió: “Te amo, te quise mucho, te quiero”, dijo.

La vedette Iris Chacón fue otra de las personas que ayer se le vieron afectadas por la partida de don Paco.

El cuerpo de este pilar de la televisión nacional fue recibido en el cementerio, cerca de las 2:00 de la tarde, por la administradora Telma Díaz, quien luego se proclamó la nueva nana de Paquito.

“Papito, Papito”, repetía, por su parte, la viuda. En ese momento, Chiqui y su hija Carola, quien portaba en sus brazos un retrato de su abuelo, dejaron escapar las lágrimas.

La hija mayor, Muñeca, tuvo a cargo el duelo.

“Gracias, Papi, por habernos enseñado que eras de nosotros y del pueblo de Puerto Rico, y por eso hemos podido sentir el amor que las personas te tienen”, expresó.

Como anécdota, recordó “cuando nos íbamos en el velero por las islas y Paquitín trataba de pescar para que comiéramos, pero nunca lo lograba”.

“Nos enseñaste a comer de todo, lo más raro; eso lo probábamos contigo”, narró la primera de cuatro hijos.

“Hace apenas cuatro días, cuando llegó mi sobrino Paquitín, que es chef, te ofreció uno de sus risottos y oímos tu última carcajada; luego te hicimos abuelo, pero querías que los nenes te dijeran tío Paquito, pues eso de abuelo era de viejito. Cada uno de tus nietos ha sacado algo de ti: el arte, la música, la comunicación, el amor al mar, los negocios, es increíble. Ahora ya te gustaba que tus biznietos te dijeran abuelito, es que tu corazón a pesar de estar enfermo físicamente, era un corazón muy joven”, puntualizó Muñeca.