Ivonne Orsini ha sido una reina de belleza poco tradicional.

Primero, salió de las canchas de voleibol y se quitó los tenis para conseguir el título de Miss Mundo de Puerto Rico 2008. Antes de culminar su reinado, se fue a una isla desierta en Honduras, descalza y sin comida, para competir junto con otras 13 personas en una competencia de “televisión real” española.

Sin embargo, el poco convencionalismo de su reinado le ha rendido frutos. Y es que todo el hambre, el calor y las picaduras de insectos que sufrió la Miss Mundo de Puerto Rico durante su participación en el reality show Supervivientes, no le han venido tan mal. Luego de la culminación del programa, las ofertas de trabajo le han llovido a la boricua.

“Estoy enamorada de España desde que llegué. Me quedaré el tiempo que me tenga que quedar para poder trabajar y establecerme bien. Estoy evaluando todo, pero me inclino más a actuar en la televisión”, expresa Ivonne desde el Viejo Continente sobre los ofrecimientos que incluyen contratos para animar y hacer campañas publicitarias.

Incluso, no descarta volver a participar de un reality show, aunque optaría por otro en el que la supervivencia extrema no fuera el fin último.

“Es que allí tú llegas y aprendes porque tienes que hacerlo. No hay de otra. Aprendes a sobrevivir y aprendes a valorar muchas cosas, pues como tienes tanto tiempo, piensas un poquito más profundo. Hacerlo de nuevo no tendría el mismo sentido”, comenta sobre el programa en el que las cámaras la captaron robando comida. “Le pueden llamar robar, yo le llamo supervivencia. Si no me botaron, por algo fue”, resalta entre risas.

La reina, que llegará a Puerto Rico el próximo jueves para coronar a su sucesora el 23 del mismo mes, asegura que mantiene las cuentas claras con Delia Cruz, presidenta del certamen.

“Tanto ella como Wilnelia (Merced) me apoyaron mucho cuando les dije que quería participar. Sólo tuvimos una conversación antes de yo irme porque iba a estar unos meses incomunicada y yo aún tenía un contrato con la organización. Había que aclarar eso, pero todo está bien”.

“Realmente, agradezco mucho todo lo que me ha pasado. Tú sabes, antes yo era deportista, pasé a ser reina y luego a estar en una isla desierta. No podría decidirme por sólo una de esas cosas y creo que eso es lo bonito de todo esto porque son experiencias bien diferentes que enriquecen la vida de una. En un año y medio que llevo como Miss Mundo de Puerto Rico he crecido como persona, profesionalmente... He superado todas mis expectativas”, concluye.