Hacía año y tres meses que no visitaba la pista de correr del Albergue Olímpico de Salinas. Por eso el cantante Juan Vélez se sintió un tanto nostálgico tras reencontrarse con su entrenador y amigos de atletismo.

Aquí era donde Juan Vélez, ganador de la cuarta edición de la competencia de canto “Objetivo fama”, solía entrenar de lunes a jueves junto con sus amigos de la Pontificia Universidad Católica de Ponce, y cuyo entrenador era Ernesto Torres.

Al arribar a la pista, confiesa, escuchaba en su mente “los gritos de mi entrenador diciéndome: ‘Avanza, corre...’”.

“Sentí nostalgia porque he hecho ejercicios toda mi vida. Pero por la carrera (musical) ahora trato de sacar tiempo cuando puedo”, recalca en entrevista con PRIMERA HORA.

Bautizado como “El Magnífico” mientras participó en el reality show, Juan Vélez se confundió en un abrazo con su entrenador Ernesto Torres, y sus compañeros Melvin López, Noel de León, Jenitza Negrón, Beatriz Cruz, Daphne Cintrón y Lilliannette Barber.

El encuentro transcurrió con tal fluidez que parecía que el vocalista llevaba tan sólo días sin ver a sus amigos. La alegría y la emoción fueron evidentes por parte de todos.

En aquel entonces, Juan viajaba desde su natal pueblo de Coamo hasta Ponce todos los días para entrenar para las Justas de Atletismo de la Liga Atlética Interuniversitaria que este año se celebran la semana próxima.

“Quisiera estar todos los días aquí, pero no puedo. Me siento como pez en el agua”, sostiene el solista que mide 5’11” y pesa 154 libras.

Con una sonrisa pícara y bajo un sol ardiente, el intérprete de “Con mi soledad” no pudo evitar poner su cuerpo en acción, y aprovechó la ocasión para correr con sus compañeros y ponerse al día sobre las cosas que cada uno estaba haciendo.

Como un niño a sus anchas, practicó varias veces su salto a lo largo confundiéndose con la tierra del área. Y no se detuvo hasta estar satisfecho con su caída.

Anécdotas del atleta-artista

Daphne Cintrón, quien lucía una gorra blanca, comentó que nunca olvidará la vez en que su ahora famoso amigo interrumpió su entrenamiento sin decir nada, lo que les asombró a todos. Y para sorpresa de todos, la razón era porque estaba compitiendo en “Objetivo fama”.

El entrenador Ernesto Torres no estuvo contento con la desaparición de su estudiante, pero al saber la verdad lo apoyó en la competencia.

A manera de anécdota, Melvin López, el más alto del grupo, señaló que al trabajar en la fosa de arena, “un día Juan trajo la guitarra y el entrenador se fue con él a cantar creando una bohemia, y nosotros nos sorprendimos”.

Orgulloso, Ernesto Torres indica que “Juan es talentoso. Él entró como corredor de carreras lisa, y le enseñamos saltos horizontales ante la necesidad de la universidad que no contaba con saltadores”.

“Compitió en las Justas en triple salto y ganó medalla de bronce. En salto a lo largo no llegó porque vino con la excusa que se le vacío una goma”, detalla el deportista.

Lo que su entrenador nunca olvidará es las ocho veces que Juan Vélez puso como excusa “sus vaciadas de goma” para justificar su tardanza a las prácticas.

Ejercitarse le ayuda a cantar

Aunque no está corriendo con la frecuencia e intensidad con la que solía hacerlo antes de lanzarse como cantante, Juan Vélez reconoce la importancia de ejercitarse para desenvolverse bien con su voz en el escenario.

“El ejercicio es importante, saludable, porque el corazón hay que desarrollarlo. Con tanta promoción y shows necesito buena condición física, máxime para cantar en vivo. Así lo han demostrado Luis Fonsi y David Bisbal. Al cantar se nota la diferencia. Los ejercicios hacen que uno esté útil en el escenario”, precisa.

Con una notable condición física al tener su cuerpo tonificado, agrega que mantenerse en forma “te ayuda después de hacer un bailecito. Te ayuda con el diafragma y con los aires, pues el sistema respiratorio responde al momento de estar cantando”.

“El ejercicio es un buen complemento para mi carrera”, afirma el solista que ofrecerá su primer concierto “Con mi soledad” en el Coliseo de Puerto Rico el viernes 25 de abril.

Por otra parte, confiesa que en su apartamento en Guaynabo, preparó un minigimnasio con pesas. Además, trata de correr por las mañanas media hora.

“Corro a eso de las 6:00 de la mañana una media hora. Los muchachos me dicen que para tan poco tiempo no me levante tan temprano”, detalla.

El intérprete no lleva ningún tipo de dieta. Y sin reparos confiesa que “me como el mundo y no engordo”.

Juan Vélez aprendió la importancia de ejercitarse y a entrenar desde cuarto año de escuela superior. A ese respecto quiso enviar un agradecimiento a quienes fueron sus entrenadores, a saber, Ernesto Torres de la Pontificia Universidad Católica de Ponce; y Juan José Bonilla, en la escuela superior de Coamo José Felipe Zayas.