Mariana Paola es la “otra maravilla de Río Grande”

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 17 años.
PUBLICIDAD
La cima era de ella. Entre otros misses y místers, un séquito de niñas bailarinas de jazz, varios miembros del Gobierno municipal, su familia, su equipo de trabajo y un arsenal de fotógrafos, Mariana Paola Vicente Morales, Miss Universe Puerto Rico 2010, fue recibida anoche en la plaza de recreo de este pueblo.
“La verdad es que no tengo palabras para describir cómo me siento. Venía hablando con mi mamá y mis hermanitos sobre toda esta trayectoria y les tengo que confesar algo”, advirtió en una tarima cundida de personas, y ante un gentío de cerca de 2,000 personas, según el estimado de la sargento municipal Griselle Ramos.
Mariana, nacida en San Juan y criada en Trujillo Alto, contó entonces que desde pequeña estaba enamorada del “pueblo de El Yunque”, al que su familia solía visitar constantemente.
“Entonces me empeñé en querer representarlo”, acotó a este diario luego de relatar a los presentes que acampó desde las 4:00 de la tarde del día de las inscripciones de Miss Universe Puerto Rico para poder escoger Río Grande.
La reina llegó a las 7:45 de la noche en una carroza donde también desfiló la reina del Carnaval de la Ciudad de El Yunque, Gina Marie Santos. Enseguida, cerca de 200 seguidores se le acercaron para sacarle fotos.
El alcalde Eduard Rivera Correa la presentó de inmediato para otorgarle una proclama, no sin que antes se le arremolinaran cerca las niñas del grupo de jazz infantil del Municipio; la pequeña Miss Folclor Puerto Rico, Yarimar Rohrbach; Mr. Puerto Rico Teenage, José Cortés; y Mr. Puerto Rico Model, Heri Quiles.
El riograndeño José Rubén Ruiz, primer finalista de la sexta edición de Objetivo fama, subió al escenario, provocando los primeros gritos de la audiencia, un tanto tranquila en comparación con otros recibimientos “reales”. El novel cantante le dedicó los temas Y no puedo olvidarte y Bella, canción con la que la soberana dio unos pasos de salsa.
Mariana Paola aprovechó la ocasión para agradecer a su estilista, Ángel Fernández, y su promotor, David Acosta. En todo momento, la tenedora de la franquicia del certamen, Desirée Lowry, y su asistente, Dagmar Matos, estuvieron pendientes de cada paso de la beldad y cada palabra que dijo.
Tras el encendido navideño del Municipio, Mariana Paola iría con su madre, Isayma Morales; su padre, Ramón Vicente; su hermano, Ramón Vicente; y su hermana, Claudia Vicente, a un cóctel privado junto con el Primer Ejecutivo.
La actividad fue amenizada por Yazmín Mejías, Marcos Mallory y los grupos de los talleres de Río Grande. Tito Nieves y otros artistas llegarían luego.

