Con una sonrisa a flor de labios y tono de voz firme y seguro, Marjorie Núñez se enfrenta día a día a la realidad que vive desde el 10 de mayo de 2010, fecha en la que varias de las balas que iban dirigidas a su fenecido novio, Ángel M. Bermúdez Chinea, la alcanzaron, al punto de quedar parapléjica.

Aquella madrugada, la modelo del desaparecido programa No te duermas recibió impactos de proyectiles en su abdomen, hígado, riñón derecho y duodeno.

La pareja salía del negocio Shannan’s Pub, en la avenida Rafael Martínez Nadal, en Guaynabo, cuando el vehículo en el que viajaban fue perseguido e interceptado por otro desde donde se realizaron las detonaciones.

Fueron muchas semanas las que pasó hospitalizada y aún en la actualidad recibe terapias semanalmente para recuperar su movilidad.

En una entrevista con Leo Férnández, para el programa Dando Candela de Telemundo, Núñez afirmó que está liberada de la depresión que le embargo después del mencionado incidente y que ante todo han sido sus hijos (Kimberly Zoé, de 12 años y Wesly Omar, de 6, procreado con el rapero Polaco), la motivación para mantener una actitud positiva pues “si ellos me ven tristes se ponen tristes”.

Marjorie relató que no pasa un día en que no recuerde los incidentes de aquella fatídica madrugada, como tampoco olvida a Bermúdez Chinea, a quien describió como un hombre completo.

“Se comportó como un hombre hasta el final porque él se tiró sobre mí para protegerme de las balas”, dijo.

La ex modelo confesó además que a raíz de su actual situación ha buscado reforzar su espiritualidad, acercándose a la fe cristiana y que no le importan las críticas por este proceder.

“Por Dios haberme dado la oportunidad de estar viva, de ver a mis hijos es que he buscado más de él”, expresó a la vez que reconoció que en cierta medida necesitaba realizar un cambio en su vida.

“Por el camino que yo iba había que pararme. Yo no iba por un camino bonito”, afirmó a Fernández.

En otros temas, Marjorie también tuvo palabras de elogio para el rapero Polaco, padre de su hijo menor quien, aseguró le ha apoyado y se mantiene pendiente de las necesidades de su niño.

Finalmente, la modelo, quien al momento de ser tiroteada junto a su compañero tenía un salón de belleza y planeaba adentrarse en la industria de la moda, afirmó que está segura de que un día podrá caminar.

“Voy a caminar. Con la ayuda de Dios, voy a volver a caminar. Sé que él va a hacer la obra, cuando él quiera”, acotó.