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Este martes se dio a conocer el fallecimiento del actor cubano-mexicano Otto Sirgo a los 79 años. La noticia fue compartida por la Asociación Nacional de Intérpretes (ANDI), que lamentó la pérdida de quien desarrolló una trayectoria en el cine, el teatro y la televisión.
“Nuestras más sinceras condolencias a su familia, amigos y compañeros”, escribieron desde su cuenta de X, antes Twitter.
Sirgo también era miembro del sindicato de la asociación.
El actor es recordado por su participación en producciones como “Lazos de amor”, “Rosa Salvaje” y “Niña amada mía”.
Hasta el momento se desconoce la causa de muerte.
¿Quién fue Otto Sirgo?
Más de cuatro décadas dedicadas al cine, el teatro y la televisión hicieron de Otto Sirgo uno de los rostros conocidos de las telenovelas mexicanas. Además de actuar, se desempeñó como director de escena y llegó a participar en más de 50 melodramas, alrededor de 30 obras de teatro y una decena de filmes.
Otto Sirgo Haller nació el 19 de diciembre de 1946 en La Habana, Cuba. La actuación estaba presente en su familia: era hijo del actor cubano Otto Sirgo y de la actriz Magda Haller, además de nieto de la actriz española Conchita Gentil Arcos, por lo que perteneció a una tercera generación dedicada a esta profesión.
Antes de comenzar su carrera artística, estudió Ingeniería Electrónica y, desde 1968, cursó Administración de Empresas Turísticas. Sin embargo, hacia finales de esa década llegaría su debut con “La maestra inolvidable”.
Entre sus primeras películas se encuentran “La maestra inolvidable” (1969), con María Rivas; “El monasterio de los buitres” (1973), con Enrique Lizalde, y “Nosotros los pelados” (1984), con Héctor Suárez.
En televisión apareció en producciones como “Rosa Salvaje”, “Lazos de amor”, protagonizada por Lucero entre 1995 y 1996; “Por un beso” y “Agujetas de color de rosa”.
En 2018, Otto Sirgo contó a EL UNIVERSAL que, después de dejar de ser exclusivo de Televisa, tuvo que comenzar a buscar sus personajes mediante castings, una dinámica que hasta entonces no había experimentado.
“yo nunca lo había hecho, lo hice para Enemigo íntimo y me lo gané, hice casting para una película y no me lo gané, después hice casting con Netflix y me quedé, hice casting para otra serie y no me lo gané, así la vida del actor ahora”, dijo al reconocer los cambios en la industria.
En aquel entonces apareció en “Ingobernable” como Tomás Urquiza, padre de Emilia, personaje interpretado por Kate del Castillo, y también estuvo en “Enemigo íntimo”.
Posteriormente, se sumó a producciones como “Falsa identidad” y “Eternamente amándonos”, en 2023.
En 2026 continuó activo con “Doménica Montero”, junto a Angelique Boyer y Marcus Ornellas, además de “El precio de la fama”, producción de ViX con Mane de la Parra, Canta Andere y Livia Brito.
Por su labor artística recibió reconocimientos de TVyNovelas y, en 2015, el Micrófono de Oro por Excelencia Artística.
Su vida sentimental
Otto Sirgo estuvo casado con la también actriz Maleni Morales, conocida por sus participaciones en “Rosa Salvaje” y “Luz Clarita”. La pareja permaneció unida durante cuatro décadas y tuvo dos hijas, Valerie y Tania.
Maleni Morales falleció en noviembre de 2020 a causa de una trombosis pulmonar. La actriz también había enfrentado y superado un cáncer de pulmón.
Un mes después de su fallecimiento, Otto habló sobre la pérdida durante un programa de espectáculos y describió el proceso que atravesaba tras la muerte de su esposa:
“Como se pasa un proceso como este, con soledad, con recuerdos, con a veces negaciones, otras veces se te olvida que sucedió y vas a voltear a hablar y pues no está. Ahora si como dicen, con el síndrome de la silla vacía. Y pues, triste, triste”.
Otto Sirgo fue por 24 años cubano y por 55 mexicano
Otto Sirgo murió a los 79 años. A lo largo de su carrera hubo una incógnita que lo persiguió y que, hasta en sus últimos años de vida, tuvo que seguir resolviendo, ¿era cubano o mexicano?, así lo explicaba el primer actor.
El actor será recordado por su participación en múltiples producciones televisivas, puestas en escena y su inolvidable actuación en “Por la libre” (la única película en la que trabajó).
Había quienes lo presentaban como “el actor cubano Otto Sirgo”, mientras que también existieron aquellos que no dudaban que era mexicano; sólo él poseía la verdad.
En 2021, en una entrevista con Mara Patricia Castañeda, Sirgo aclaró esa duda que tenían muchos y, a la que se refería como una recurrente “confusión” entre su público.
En esa charla reconoció que, en efecto, había nacido en Cuba, esto debido a que su padre, don Otto, era nativo de la isla caribeña.
“Yo sí nací en Cuba, soy hijo de padre cubano y de madre mexicana, nací en la isla, pero soy mexicano por nacimiento, explicó, sembrando nuevas interrogantes.
El actor explicó que, hasta sus 24 años, contó con la acta de nacimiento que precisaba que había nacido en Cuba, documento que quedó invalidado, luego de que en 1968, en México se expidió una nueva ley, la cual le permitió obtener la nacionalidad de nuestro país.
“Mis papales dicen que mi nacionalidad es ´mexicano por nacimiento´, o sea yo tengo todos los derechos de un mexicano nacido en México, el asunto estuvo así: en el año 68 salió una ley que decía que todo hijo de padre extranjero fallecido y de madre mexicana por nacimiento, era automáticamente, mexicano por nacimiento”.
Fue así que desde las mismas oficinas de Relaciones Exteriores, se pusieron en contacto con la mamá del actor, doña Magda Morales, para que llevase a su hijo a obtener la nacionalidad a la que tenía derecho.
“Le dijeron ´Magda traiga a su hijo porque, ahorita, ya es mexicano´”.
Y aunque esa noticia le causó gran satisfacción al actor, en los próximos dos años y medio, tuvo que llevar consigo, literalmente, a todos lados con un pedazo del Diario Oficial de la Federación, en donde estaba el artículo donde se hablaba acerca de esa ley.
“Ni los de migración entendían cómo era posible eso, pero se fueron acostumbrando”, recordaba.
Para el 2018, el actor se llevó la sorpresa de que dicha ley ya había sigo derogada, cuando acudió a renovar su VISA, lo que provocaría que, así como la nacionalización había llegado a sus manos, le fuera arrebata en un instante, por fortuna, aún conservaba el acta que le habían entregado en Relaciones Exteriores, con lo que comprobó su nacionalidad, la que conservó hasta su último día.
“No fue problema, porque yo tenía el acta, es más, la llevaba, siempre me prevengo, ya la vieron y el señor, encargado de pasaportes, dijo ´tiene toda la legalidad del mundo´, así que sigo siendo mexicano por nacimiento”.

